26 octubre, 2019

Toreros retirados


El 12 de octubre en Sevilla ha quedado para un evento taurino especial o para un festival. De todos los acontecimientos que pueden llenar la plaza en una fecha nada fácil, fuera de abono, solo se me ocurren dos, una de seis toros para un torero, Morante, Pablo Aguado o Roca Rey son los únicos que llenarían la plaza, o bien estos mismo toreros en terna o dos de ellos en mano a mano. Está bien que Ronda y Valladolid hayan organizado un encuentro entre los dos sevillanos, pero la plaza que debe acoger ese gran espectáculo en la Real Maestranza.

El 12 de octubre corría el riesgo de quedarse sin toros porque los carteles normales no congregaban a muchos aficionados. Era una fecha que caminaba hacia el mismo baúl de los recuerdos que el 15 de agosto, tan taurino antes y tan incómodo ahora. El Corpus se mantiene con una novillada de abono, pero si se compara con el lujo que tuvo en tiempos pasados es como si se hubiera perdido.  La iniciativa de organizar un festival el pasado año y el actual ha salvado la fecha. Y lo ha hecho con grandeza a plaza llena. Sin embargo, quienes entienden del asunto ya advierten que este sistema no debe mantenerse de por vida y que es bueno pensar en otras alternativas. Esas otras alternativas apuntan a que Sevilla debería volver a organizar festivales con toreros retirados. Se dice, y con razón, que hay muchos jóvenes que podrían disfrutar a ver en el ruedo a toreros retirados.

Ocurre algo curioso. ¿Qué toreros retirados pueden salir a torear un novillo en la Maestranza? Me vienen a la memoria Espartaco, Paco Ojeda, José Antonio Campuzano, Dávila Miura, Rivera Ordóñez, El Cid y pocos más. Es posible que alguno de los nombrados declinara la invitación. Todo esto pasa, entre otras cosas, porque cada vez hay menos toreros retirados. Y los que se van, vuelven si se tercia la ocasión. En la segunda mitad del siglo XX, no era frecuente que en el escalafón hubiera tantos matadores con más de veinte años de alternativa. Diego Puerta se retiró con 39 años. Cuando dejó el traje de luces fue para siempre, pero actuó en muchísimos festivales. En estos tiempos no se retira nadie. Todos siguen en activo. Así es difícil organizar un festival de viejas glorias con algo de interés. 

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/

16 septiembre, 2019

La temporada de Escribano



En la mayoría de los textos que han contado la tarde de la corrida de Miura en Bilbao se ha alabado a Manuel Escribano con la misma palabra: profesionalidad. Lo que quiere decir, se supone, que es un buen profesional. Algo que lleva implícito, lo de profesional, un concepto laboral del toreo, cuando siempre se ha dicho que el toreo no es un trabajo. La realidad es que todos sabemos muy bien lo que se dice cuando a Escribano se le destaca por su profesionalidad. Es una de esas coletillas que usamos -me incluyo en el grupo- cuando no sabemos muy bien cómo poner en valor la actuación de un torero o el juego de una corrida. Es el caso de ‘tarde digna’ o ‘corrida interesante’.

Volviendo a Manuel Escribano, lo que me interesa poner de manifiesto es su valor verdadero y su tauromaquia variada no exenta de calidad. Algunos matadores se ven sometidos a mostrar una imagen que les ayuda a progresar, pero ello les obliga a salirse de su concepto. El valor de Escribano está ya testado. En su compleja y difícil trayectoria ha sufrido tres cornadas para quitar a más de uno de los ruedos. Me refiero a las de Sotillo de la Adrada, Alicante y Madrid. Especialmente, la segunda. Hay muchos toreros retirados con percances similares. Siempre volvió a la cara del toro con la misma actitud, dispuesto a lidiar lo más duro del campo bravo, para ofrecer su arsenal torero con una honradez admirable.

Decía que es un torero del que se destaca su entrega y variedad, pero se olvidan muchos del temple de su muleta, que es ciertamente llamativo. Tiene que irse a portagayola o poner sus arriesgadas banderillas porque es lo que esperan los públicos, pero resulta que sabe torear muy bien.

La prueba de cómo torea es su manera de manejar el capote. A la chita callando, ha logrado que un jurado de Bilbao le conceda el premio al mejor toreo de capa de una feria repleta de buenos toreros. Y se lo hizo a uno de Miura. Pero no es nuevo. Hace unos años consiguió todos los premios de Sevilla por su excelente toreo de capa. Está bien lo de la profesionalidad, pero en la rutina se nos olvida muchas veces que detrás de la imagen que tenemos de muchos matadores, es el caso de Escribano, hay muy buenos toreros.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/ 


22 julio, 2019

Toreros de Triana


Triana es un barrio de Sevilla conocido en todo el mundo por su personalidad bien definida. Es cierto que, como casi todo, el barrio ha sufrido un gran deterioro y ahora ya no se parece al que le dio fama universal. Ha sido la cuna de grandes artistas del flamenco y de otras muchas profesiones. Triana imprime un carácter especial a sus hijos. También se apodera de quienes, aunque no hayan nacido en ella, tienen la sensibilidad de captar sus esencias. El mundo de la canción, el teatro, el cine o el flamenco están llenos de nombres que vieron la primera luz en el barrio. Como es lógico, también los toreros de Triana son diferentes.
Por las calles de Triana camina un señor que debe estar un poco loco porque se ha puesto a escribir una trilogía que ha denominado ‘Cien toreros de Triana’. El primero de los libros ha sido publicado hace unos días. Comprende una relación completa de todos los toreros de Triana desde los comienzos de la Fiesta hasta Antonio Montes, el monaguillo de Santa Ana, y el precursor de Juan Belmonte.
Se llama Ángel Vela, en Triana es una autoridad amada y respetada porque es un contumaz defensor del barrio contra todo lo que suponga un menoscabo de sus tradiciones. Ha escrito sobre los flamencos, sobre artistas varios y ahora se ha puesto a juntar los nombres de los toreros nacidos a la otra orilla del Guadalquivir. Aparecen personajes que me eran totalmente desconocidos. Allí están El Pulga de Triana, La Fragoso, Quinito, Ángel García Padilla, El Nene, Costuras, el primer Chicuelo, José María Calderón, que vio morir a Montes en México y luego ayudó a Belmonte, en fin que son cien toreros de Triana hasta llegar a Antonio Montes, que naturalmente ocupa una extensa parte de este primer tomo de una trilogía que se presenta emocionante cuando uno sabe que llegarán en el futuro Belmonte, Cagancho, Curro Puya, Gitanillo de Triana, Susoni, Emilio Muñoz y muchos más.
Al pasar las hojas se siente que está el lector recuperando la esencia de una manera de vivir y sentir propias de unos corrales de vecinos, de unas calles llenas de arte y de unos hombres y mujeres irrepetibles. Ángel Vela, el cantor de Triana, ha rendido un gran homenaje a su barrio, pero también al toreo, que en Triana, por su barroquismo y profundidad, es algo personal y distinto a todo.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/ 

04 julio, 2019

¿El bombo?



"Sin Morante ni Manzanares ni Talavante ni El Juli, San Isidro se presenta como uno de los peores de la historia". No es mío, lo escribió algún cronista. Había sorteado Ponce y aún no se sabía que El Juli ocuparía su sitio. Quienes escribimos deberíamos pensar dos veces lo que decimos. O en última instancia sería bueno rectificar cuando la realidad ha sido contundente en sentido contrario a nuestras predicciones. Sin esos toreros, y no porque no hayan estado, San Isidro ha sido el mejor de los últimos tiempos. Cuando un empresario organiza un ciclo con tantas noticias como el de Madrid, merece que se le reconozca y felicite. San Isidro de 2019 ha dejado claro que el toreo está avanzando lentamente hacia otra órbita distinta.

Lo que no entiendo es que Simón Casas proclame que la clave del éxito de San Isidro haya sido el bombo. De verdad, con la mano en el corazón, ¿alguien sabe que ganadería le cayó en el bombo a Ginés Marín o a quién le tocó Garcigrande? Del bombo solo nos acordamos que Roca Rey se emparejó con la de Adolfo Martín. Del resto, con sinceridad, hay que ir a hacer una consulta. Dice que el bombo ha permitido unir en los carteles a figuras con jóvenes promesas. Si solo uno de los toreros de las corridas del bombo llegaba por sorteo, los otros dos los ponía la empresa. ¿Tan difícil era que si Antonio Ferrera mataba la de El Puerto, poner a Perera y López Simón a su lado? El bombo tuvo morbo por la de Adolfo y nada más. San Isidro ha sido una buena Feria por otros motivos diferentes.

Ha sido buena porque el ganado ha estado bien elegido y han salido toros bravos en muchas tardes. Ha sido buena porque ha habido matadores que se han entregado para buscar el triunfo. Si hay toros y toreros, mérito de la empresa también, el resultado puede ser bueno. Y así ha ocurrido.

Luego hay otras lecturas, como las de la una autoridad sin criterio y  la de una plaza sin una línea de comportamiento. No se puede criticar a algunos lo que se les permite a otros. Pero esto no es nuevo. Lo que importa es que la emoción subió del ruedo a los tendidos y llegó incluso a los salones de las casas, lo que tiene mucho más mérito.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/

10 junio, 2019

Respeto



El patio está más que revuelto. Las corridas del encaste Albaserrada de la Feria de San Isidro han sido emocionantes con muchos matices. Si la de Escolar tuvo delante a toreros aguerridos que no volvieron la cara, la de Victorino se encontró con toreros dominadores que anduvieron sobrados, aunque con distinto calado, pero la de Adolfo ya fue un torrente pasional y considero que es preciso poner sobre el tapete algunas apreciaciones.

Román ya no es solo un torero en el límite del precipicio, siempre en el filo de la navaja, una sonrisa en apariencia inocente ante los pitones. No, Román anduvo con la de Adolfo con serenidad e inteligencia, además de volver a mostrar su probado valor. Escribano, como todos los toreros, están expuestos al juicio popular, por supuesto, pero bueno sería que los inquisidores se acordaran de que este matador ha derramado su sangre de forma honesta, que su vida ha estado en peligro muchas veces, que es un torero que lo entrega todo cada tarde. Estaba anunciado en la de Adolfo porque se lo había ganado en el ruedo. Luego, a unos les gustará más que a otros, eso siempre ha sido así, pero lo que no se puede admitir es que delante del toro se le recrimine cuando, además, poco había que exigirle, porque le estaba ofreciendo sus muslos al burel. Y pasó lo que tenía que pasar, que el toro le reventó la pierna. Otra medalla en su hoja de servicio. Otro Adolfo que está cerca de romper su trayectoria. La lección es clara: el juicio al torero siempre debe llegar al final, nunca cuando está delante del toro. Escribano volverá a Madrid y, ojalá me equivoque, no le sacarán a saludar al tercio. No está en el corazón de los recalcitrantes. Ah, y debe quedar claro que no es bonito aplaudir a un toro que ha corneado a un torero. Por respeto al herido.

La tercera consideración es que Roca Rey derrotó a todos los que fueron con la pretensión de contemplar su fracaso. La faena al sexto fue su firma definitiva de lo que este diestro aporta al toreo. Uno del tendido lo mandó a su tierra. Roca Rey tiene la doble nacionalidad, es decir que España también es español. Si sirve de algo, desde esta tribuna le pido que se quede con nosotros, porque con su aire fresco ha renovado el mundo de los toros. Todas estas consideraciones me las ha sugerido una sola corrida de toros. Todo se resume en una palabra: respeto.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/

17 abril, 2019

El carro



Se ha puesto de moda subirse al carro de los toreros que triunfan. Ahora todos somos de Juan Serrano, Finito en los carteles, de Diego Urdiales, de Paco Ureña y de Pablo Aguado. Hay subida al carro porque se ha comenzado a paladear una forma distinta de estar en la cara del toro, que en realidad es la misma de siempre. También es verdad que en los últimos años se había desplazado la naturalidad torera por el amontonamiento y el toreo retorcido, un tipo de toreo que puede resultar emocionante pero que carece de naturalidad. Bastó que el torero de Arnedo explicara su estilo en Bilbao y en Madrid, que un veterano curtido en mil batallas como Finito dibujara carteles de toros en estas primeras ferias, que Ureña volviera como siempre y que el sevillano Aguado meciera sus muñecas para que una ola de pureza haya invadido las apetencias de los aficionados. Y todos nos hemos subido al carro.

Todos no. Muchos ya estábamos en lo alto. No deja de sorprender el redescubrimiento de un matador como Finito con veintiocho años de alternativa, como si nunca hubiera toreado con regusto, como si de pronto los públicos se hubieran encontrado con la torería que derrama en cada gesto. Han bastado unos muletazos inmensos en Valencia y Castellón y su carro de admiradores se ha llenado. Finito es un torero transparente. Su estado de ánimo ha jugado a su favor y en su contra, pero eso de cantar ahora su estilo es propio de aficionados recién llegados que no han tenido la oportunidad de saborear las excelencias de su tauromaquia. Bienvenidos sean, porque ahora serán conscientes de lo que es el toreo de siempre.

Me subí al carro de Pablo Aguado cuando era becerrista, como también lo hizo mi admirado Pablo López Rioboo. Sus triunfos no me cogen de sorpresa. Pero así es la vida. Ahora todos son de Aguado. Todo esto me lleva a otra conclusión. Estamos viviendo la recuperación del toreo bueno, del que llega a todos porque se consigue la emoción por la obra bien hecha, la que surge cuando a un toro se le trata con suavidad, con cites sin posturas forzadas, cuando se le templa sin toques bruscos, el toreo natural de temple, mando y remate. Es la antítesis del arrimón y del toreo cambiado por la espalda. Si es así, todos nos subimos al carro del arte eterno. 

La mejor información taurina en  https://sevillatoro.es/

25 marzo, 2019

La vuelta de Ureña



El sábado 16 de marzo se vivió en la plaza de Valencia una de esos momentos mágicos que solo el toreo puede proporcionar. Volver es sinónimo de vivir. Ha vuelto y lo ha hecho desde la tiniebla oscura de la incertidumbre sobre si la luz será de nuevo su meta, o si esa luz cegadora del Mediterráneo ya no le acompañaría nunca más. La vuelta de un torero que ha podido dejar su vida en la creación del arte es un acontecimiento. Es una noticia trascendente con mayúsculas por lo que tiene de fondo y de trasfondo. Esta vuelta no es la que sucede tras la rutina de un percance ordinario. Paco Ureña volvió a vestirse de torero, a pisar el albero, a sentir de nuevo la respiración del toro, es decir, que el torero de Lorca volvió a vivir sus sueños, a buscar la perfección de su toreo y a sentir que todo había valido la pena, por muy grande que haya sido esa pena de dejar en el camino la visión de un ojo.

Ni siquiera soy capaz de imaginar cómo se recibiría a otros artistas o deportistas en un caso parecido. El ejemplo reciente de Juan José Padilla le servirá a Paco para superar los muchos problemas que aparecerán en este nuevo tiempo de vida. Pero ese ejemplo del jerezano no debe conducir nunca a banalizar lo que supone que un torero se ponga de nuevo delante de un toro después de perder parte de la visión.  Esto no es normal, es algo extraordinario. La historia del toreo, por desgracia, nos demuestra que muchas carreras taurinas se quedaron apartadas en el olvido después de accidentes de esta envergadura. Paco Ureña no ha vuelto para cantar baladas o para pegarle patadas a un balón. Ha vuelto para jugar de nuevo con la muerte. Vuelve sin rencor, amando aún más al toro que tanto daño físico le ha hecho, dispuesto a entregar su corazón en aras de un arte que le dejado mermado, pero un arte al que también él mismo le ha dado días de gloria.

Se merece Paco Ureña un homenaje por su valor e integridad. Que tenga mucha suerte. Ya se comprobó el 16 de marzo en Valencia que vuelve para seguir poniendo su vida en juego. Ha vuelto el torero; ha vuelto un hombre que ama al toro y al toreo.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/

Toreros retirados

El 12 de octubre en Sevilla ha quedado para un evento taurino especial o para un festival. De todos los acontecimientos que pueden llen...