Conocidos los carteles de
Sevilla hay que decir pronto y claro que la Feria se queda coja en cuanto al
remate de los carteles. También hay que decir que El Juli tenía que haber
toreado, lo mismo que Perera y Curro Díaz. También conviene decir que la
empresa ha trabajado contra reloj y que al final ha conformado unas
combinaciones que resultan poco atractivas para el menos aficionado, pero que
al buen aficionado deben provocarle un cierto grado de esperanza. Es una feria
muy abierta y con ganaderías de lujo. Es más, dudo de la calidad de aficionados
de quienes despotrican de los carteles. Se ha reclamado a Urdiales, Nazaré,
Mora, Fandiño, Castaño, Alberto Aguilar, El Fundi, pues ahí están en los
carteles.
Hay un tema que conviene volver
a recordar. La empresa
Pagés ha dado datos ciertos sobre los contactos con José
Tomás. ¿Miente la empresa sobre las reuniones en el restaurante El Paraguas? Se
le dejó elegir fecha, ganado y se le ofertó más de un 20% sobre lo ofertado
hace dos años. El apoderado de Tomás quedó en contestar y todavía no lo ha
hecho. Sólo por educación hay que hacerlo.
Es evidente que Tomás no ha
querido torear en Sevilla. Ahora más que nunca queda claro. Las declaraciones
del apoderado lo dejan en mal lugar. Y es llamativo que arremeta contra la prensa. La prensa
publicó algo que era cierto, como se puede entender ahora por lo contado por
Ramón Valencia. Hubo un acercamiento y todo parecía que llegaría a buen puerto.
Se publicó que había posturas muy cercanas. La empresa, allá por los comienzos
de febrero, ante la callada por respuesta del torero, dio por hecho que no
venía a la Feria. Y se publicó que no venía. Y marra el apoderado cuando dice que hemos
publicado que quería un abono especial. No se ha enterado de nada. Alguien del entorno
de Tomás dijo que el torero no contestaba porque no le pagaban lo que creía merecer
y porque le habían llegado noticias de que Pagés quería hacer un abono
especial, algo que la empresa de Sevilla no ha hecho nunca y es verdad que
Tomás no admite, pero que no diga que es un invento de la prensa. Lo han dicho
personas cercanas a José Tomás. En definitiva, los carteles tienen
deficiencias, no se justifica lo de El Juli, Perera y Díaz, pero a muchos ya
no nos cabe ninguna duda de que José Tomás no quiere venir a Sevilla. Nunca la empresa Pagés había sido tan creíble para explicar una ausencia como ha sido este año con el caso de José Tomás. Por lo
menos, es preciso contestar por simple educación. El apoderado de Tomás sale ahora a la palestra
porque le va en el sueldo, pero ha hecho el ridículo.







