21 diciembre, 2011

Pepe Luis, noventa años de torería

Hoy cumple 90 años quien en el mundo de los toros es Sevilla misma: Pepe Luis. No hace falta decir más nada, es simplemente Pepe Luis y Sevilla sabe de quién se trata. Llega a esta edad con todos sus recuerdos intactos, mermado en algunos sentidos pero muy lúcido cuando se trata de recordar sus tardes toreras.

Cumple 90 años aquel chaval rubito hijo del capataz de los matarifes del Matadero. Nació el 21 de diciembre de 1921 en San Bernardo. Es el mismo que en  la finca El Quintillo se atrevió a torear un becerro sin haber asistido antes a un tentadero. El niño torero rubito que el 18 de julio de 1937 debutó vestido de rosa y oro en la plaza de Algeciras.

Pepe Luis Vázquez fue muy pronto el torero de Sevilla. Lo fue el día de su alternativa el 15 de agosto de 1940 con el toro “Sabihondo” de Francisco Chica y en la compañía de Pepe Bienvenida y Gitanillo de Triana. Y lo fue tantas y tantas tardes en las que la Maestranza se llenó a la llamada de su estilo torero.

Pepe Luis le dio a Sevilla su mejor torero, producto de una inteligencia natural fuera de lo corriente y de una gracia exquisita. Sevilla le adoptó como su máximo exponente. Pepe Luis, el de San Bernardo, toreó siempre en el patio de su casa. En la Maestranza dejó la huella de su torero y no tuvo reparos en matar la corrida de Eduardo Miura en numerosas tardes. Sobre el ruedo maestrante se forjó un idilio particular entre una ciudad y un torero. En las tardes en las que no estaba inspirado, Pepe Luis resolvía el asunto con un quite en el sexto, el llamado quite del perdón.

Rival en los ruedos del monstruo Manolete, Pepe Luis siempre fue un rendido admirador del torero cordobés. Por el contrario, Manuel Rodríguez dejó muy clara su sentencia: “Si Pepe Luis hubiera querido habría acabado con todos “.

Fue torero de Sevilla y de Madrid. Llenó las plazas de su armonía y de su toreo limpio y puro. Pepe Luis derramó su esencia sevillana por todos los confines de la tauromaquia, hasta el punto de que puede afirmarse que Pepe Luis es Sevilla. Para rematar sus dotes toreras, Pepe Luis ha sido siempre un ejemplo de humildad. Si en la plaza fue clarividente, artista y genial, en la calle fue un personaje alejado de la parafernalia y de los fastos. Así ha sido el decano de los matadores de toros, una de las figuras más importantes del toreo de todos los tiempos.

En esta jornada cumple sus primeros noventa años, rodeado de Mercedes,  sus hijos, nietos y biznietos. La Sevilla del torero cumple también años con uno de sus hijos predilectos. La gran  familia taurina le rinde en esta fecha su homenaje a un hito viviente del gran arte de la tauromaquia, santo y seña de la identidad española, andaluza y sevillana. 
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13 diciembre, 2011

¿Hacia un cambio en la corridas televisadas?

Invierno movido en asuntos administrativos. Madrid tendrá a los empresarios más potentes en una unión extraña, los ganaderos buscan presidente, los toreros se protegen con un ente que negociará sus intereses de imagen y las autonómicas quieren organizar un consorcio para que se repartan los gastos y las retransmisiones.

Este último asunto es el más novedoso. Es una idea de Castilla La Mancha, la televisión que en época socialista más ha televisado. Resulta que se ha puesto al descubierto el despilfarro que suponía ofrecer festejos infumables a precio de oro. La idea de organizar un grupo que retransmita corridas es buena. Es un ahorro notable. Para que tal cosa sea completa, los comentaristas deben ser únicos para cada festejo. Es un despilfarro que una corrida celebrada en Andalucía tenga cinco comentaristas dobles, dos por cada comunidad que las emite.

Hay dos presupuestos fundamentales. Las corridas televisadas deben tener un cierto rango. Basta ya de ofrecer pachangas taurinas desde placitas perdidas. Basta ya de corridas con toros miserables. Basta ya de corridas con los toreros de siempre en plazas muy respetables pero sin ninguna trascendencia. En televisión hay que dar corridas que de antemano tengan un alto atractivo.

Y los comentarios tienen que ser serios. Nadie le ha metido el diente al asunto. No hay nada tan dañino para la Fiesta como los comentaristas de Canal Sur, señores que deforman la realidad, repartidores de alabanzas de momentos sin valor taurino, justificadores de todo y capaces de omitir lo que todos puede ver con sus ojos. También basta ya de entrevistadores folklóricos sin conocimientos taurinos que sólo perjudican la imagen del toreo. La Fiesta es emoción y seriedad, no una chica gastándole bromas a los toreros o a sus padres en un callejón. O lo que es peor, saliendo con un micrófono al ruedo sin ningún pudor.

Es buena la unidad para bajar gastos, pero con corridas de categoría y comentaristas reputados, capaces de contar la grandeza de la Fiesta sin bajar a las estupideces absurdas o a los comentarios jocosos. Si en Andalucía, sin ir más lejos, hemos tenido que aguantar esperpentos, los aficionados del resto de España no deben soportar  comentarios ridículos y, en el fondo, poco taurinos, aunque los interesados estén convencidos de lo contrario gracias a sus palmeros indocumentados. Si no ahora, marzo es la fecha para cambiar muchas cosas de los toros en esta tierra andaluza. Y un programa semanal dinámico y atractivo no puede justificar el atraco de las retransmisiones en directo (o en falso directo).
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02 diciembre, 2011

Diego Puerta sólo toreó en la plaza

Han pasado casi cuarenta y ocho horas de la muerte de Diego Puerta y apenas puedo escribir unas palabras en su homenaje. He podido enjaretar su biografía para El Mundo, en Sevillatoro he podido informar de la capilla ardiente y del entierro, pero quiero poner en orden las ideas. No se ha muerto un torero más. Diego Puerta ha sido un matador de toros trascendental en la historia del toreo. Para Sevilla es la pérdida de uno de los eslabones más significativos de su vida torera y un prototipo fundamental del llamado toreo sevillano.

Sobre la tauromaquia de Diego Puerta se ha escrito bastante y se ha hecho bien con motivo de su muerte. Sería interesante apuntar que su concepto nacía de una figura muy especial. Algo bajo de estatura, Diego era una mezcla perfecta de torero de entrega y de arte, aunque siempre con los matices de su estilo sevillano, muy marcado en su toreo de capa, muchas veces a pies juntos o en sus portentosas chicuelinas, totalmente distintas a las de su compadre Paco Camino. Variado, grácil y poderoso con la muleta, así como un matador eficiente. Basta saber que compitió con los mejores de una época de toreros enormes, la llamada edad de plata del toreo, y que salió victorioso en múltiples ocasiones de tales enfrentamientos. Todos coinciden en su irrefrenable afán de triunfo. Camino lo ha contado muchas veces: “Cuando salía a  hacer un quite me echaba a temblar, porque había que responderle, y el problema es que Diego siempre hacía quites”. 

La historia de Diego pueden ser números: 16 años de matador de toros. Despedida definitiva de los ruedos con 33 años. 58 cornadas. 4 cornadas de extrema gravedad. Primera Oreja de Oro de RNE. El torero que más orejas ha cortado en los Sanfermines. 8 puertas grandes en Madrid. Se puede seguir. Son números.

Fuera los números. Me faltan han faltado algunas cosas. Esa Medalla de las Bellas Artes, que por no tenerla algunos como Diego y tenerla alguno que la tiene está devaluada. Ha faltado más Sevilla en su adiós. Y han faltado los toreros en activo. He sentido envidia sana del adiós recibido por Antoñete hace muy poco. Es verdad que a Diego sólo le vieron torear vestido de luces quienes ya rondan los cincuenta años, pero Sevilla no ha entendido la dimensión artística de quien se ha muerto. Es posible que la propia forma de ser de Diego haya tenido la culpa. Sólo toreó en el ruedo. Nunca toreó en la calle. Y ahí puede estar la clave. Son tiempos de exhibicionismo (basta ver lo que se ve en la televisión). Y Diego era cualquier cosa menos exhibicionista. Le tildaron de tacaño, pero era muy generoso. Lo puede contar Tomás Campuzano cuando toreó un toro de su ganadería y lo dejó vivo para que así no se lo pagara. El toro se murió en el campo porque en verdad no lo quería para semental. Era una excusa para que Tomás no se gastara el dinero. Y ahí está su Cruz de Beneficencia por tantos festivales como forma de entrega para las causas necesitadas. En Higuera de la Sierra pueden hablar de ello, de tantos festivales con Litri y el padre Girón. En fin, debe ser el signo de los tiempos, que sube a los alteres a minucias y olvida a los aristas y a los héroes. Diego está en la cumbre de los recuerdos de mucha gente. Eso es fundamental, pero qué pena Sevilla no haber estado a la altura. Y qué pena de los toreros de nuestros días. Qué mediocridad más grande.  
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28 noviembre, 2011

La vergüenza de Quito


Es necesario pronunciarse ante lo que está ocurriendo en Quito. Ya saben que se ha suprimido la muerte del toro en el ruedo. Después de este atentado, un grupo de diestros  españoles han accedido a anunciarse en unas corridas desnaturalizadas en la que no hay suerte suprema. Ningún torero digno debería haberse prestado a esta pantomima.

Algunos opinan que es mejor que haya toros sin muerte a que no haya ni rastro de corridas. No estoy de acuerdo. La corrida de toros es la lidia y muerte de un toro. Si no hay muerte es otra cosa. Será una charlotada o lo que sea, pero que no les llamen corridas. Y quienes ostentan el título de matadores no pueden ser partícipes de este esperpento. Si Quito quiere evitar la muerte en el ruedo que celebre estos espectáculos, pero por favor que no los llamen corridas. Y los que se presten, de antemano, quedan ya marcados por actitud colaboracionista en algo degradante.

Y ya en el colmo de lo inexplicable, el ínclito Ponce aprovecha para indultar su toro cuarenta. Lo de los indultos de Ponce ya no se los cree nadie. Tanta patraña indultadota tiene su castigo. Cada vez que el valenciano indulta un toro, la gente se lo toma a pitorreo. Y aún más, Ponce llega a Lima y explica que eso de toros sin muerte no lo entiende “porque el toro merece morir en el ruedo y no de un tiro en el corral”. Pues que lo aplique y no haya sido uno de los colaboradores más señeros en la tomadura de pelo de Quito.

Otro torero colaborador ha sido David Mora. Es una pena que toreros emergentes con posibilidades se manchen en estos fangos. Ha protestado en el ruedo quiteño, pero ello no evita que también se haya prestado al juego, igual que Abellán o El Fandi.

Y luego el número penoso de ver a El Pana y a Javier Conde a hombros después de torear y no matar en un festival. Será que estas corridas sin muerte deben ser un cementerio de elefantes para los que ya son incapaces de ponerse delante de un toro serio y de ejecutar la suerte suprema como fin esencial de la corrida. Por mi parte, Quito no me ocupará ni un segundo más. Con su pan se lo coman. De lo que no tengo dudas es que este asunto les pasará factura a los que han ido a torear y no matar. 
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16 noviembre, 2011

Los presidentes y el tercio de varas

Entre las noticias de los cambios de apoderamiento y la cercanía de las elecciones generales, ha pasado desapercibida la nota emitida por la Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros de España (ANPTE), que ha celebrado su tercer congreso. En las conclusiones se introducen algunas sugerencias polémicas. Abogan de forma abierta por la unificación de los Reglamentos Taurinos, debido a que lo que ha ocurrido ha producido distintas disfunciones con la natural inseguridad y confusión entre los profesionales y el público. Por mi parte poco hay que objetar. Estoy de acuerdo con la unificación del Reglamento. Algunas comunidades han actuado con marcada frivolidad a la hora de hacer su Reglamento. Se pueden admitir algunos matices personales adaptados a cada plaza, pero el Reglamento debe ser el mismo para toda España.

Lo más interesante de las conclusiones es que proponen que existan dos tipos de puyas, de distinta capacidad ofensiva, para que el propio matador elija la que debe usarse en función de las condiciones físicas del toro. Y añaden que tanto en las plazas de primera como en las de segunda el toro debe entrar dos veces al caballo. Es un asunto digno de ser meditado que podría mejorar algunos aspectos de la lidia. A todo buen aficionado le gustaría ver a algunos toros tomar dos puyazos en plazas de segunda. De esa forma se calibraría de verdad la bravura y si se llega al indulto el toro habrá entrado dos veces al caballo.

Las dudas surgen pronto. El toro de nuestros días apenas resiste un puyazo mínimo por su escasa vitalidad. Los toreros tratan de minimizar el tercio de varas y los picadores marran para no hacer mucho daño. Este tercio es una verdadera pantomima en muchos cosos de segunda. Es más, incluso en Sevilla y Madrid el tercio se convierte en puro simulacro, cuando esas plazas deberían ser las primeras en mantener la integridad de la lidia. Hay matadores, el ejemplo de El Fandi es el más llamativo, que se atreven a pedir el cambio antes de que el toro llegue al caballo a tomar la primera vara. Y el presidente suele acceder con su pañuelo al cambio casi de inmediato, incluso antes de que se haya consumado el puyazo.

Lo que tiene de bueno esta propuesta de los presidentes de ANPTE se viene abajo por la realidad del toro y de los toreros de nuestros días. No creo que el ganado actual aguante dos puyazos normales ni siquiera con la vara de menor agresividad. Y a estos presidentes de ANPTE se les recomendaría que enseñaran a los que presiden corridas, para que no actúen como simples servidores de los espadas en lugar de conducir el festejo para que resplandezca toda la verdad del toreo con su mayor pureza e integridad. Me parece que esta propuesta de dos varas de picar y dos puyazos por sistema es un simple alegato de buena voluntad que choca contra la realidad actual de un toro mínimo de casta y fuerzas, eso sí lleno de nobleza como nunca y capaz de embestir cien veces a la muleta de forma aborregada.  
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09 noviembre, 2011

Morarte, un documental muy especial


Morarte, historia de un encuentro, documental dirigido por Ander Duque, fue protagonista de la sesión del miércoles en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. En el teatro Lope de Vega el festival se visitó de luces en su tarde taurina. Asistió el propio Morante de la Puebla con su apoderado Curro Vázquez.


El documental es original, tendrá mucho éxito entre quienes estén ávidos de acercarse al mundo de los toros sin unos niveles de conocimiento muy altos, al tiempo que puede defraudar a los más entendidos.


Es la historia del encuentro entre el toro y el torero. El toro tiene un especial protagonismo en la figura del bailarín José Galán. Morante habla, poco ciertamente, para dejar la frase cumbre de “con quien estoy mejor es conmigo”. El encuentro finaliza en la plaza de Barcelona con la lidia de un toro de Cuvillo y el triunfo del diestro.


Si se acercan a "Morarte" con la idea de ver torear a Morante, o de conocer a Morante como torero, o incluso como persona, perderán el tiempo. Los fanáticos del diestro se sentirán recompensados. Los amantes del toreo en sentido amplio, sin filias exageradas, se sentirán defraudados. Es posible que en el material filmado haya imágenes de mayor entidad torera, pero es evidente que a Ander Duque no le preocupaba el taurino, lo que quería era darles protagonismo a un torero diferente y al toro. A su forma, con un estilo basado en planos muy cercanos, lo ha conseguido. Sobran en la película los trovadores del pueblo abusando de frases comunes sobre la grandiosidad del torero. Y tanto sobran que Morante dice luego que le cansan los aduladores. Habla de sus miedos y del silencio. Se fuma unos cuantos puros y bebe agua de un botijo. Expresa el torero con nitidez la derrota corporal tras una faena excelsa. En ese sentido, algunos pasajes están plenamente logrados.


Sin embargo, tanto la idea como el resultado pueden ser buenos para la promoción de la Fiesta, sobre todos en paises exóticos como Japón incluso en algunos de Europa. Morarte se expondrá en aquellas localidades que lo soliciten y que sean capaces de reunir un número de espectadores que sufraguen los gastos, pero de momento ninguna televisión pública la ha comprado. Tampoco saldrá a la venta. Al final de la proyección, Morante se excusó: “Es que está grabada hace dos años, pero bueno, hay algunas cosas que recogen como soy”. El documental será recibido con diversidad de opiniones. Así es si así os parece. Como idea, aprobado. Como resultado, según se mire.
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01 noviembre, 2011

Sevilla: apuesta por la calidad

Se ha generado una cierta polémica (ya quisiéramos los aficionados que las polémicas fueran grandes) sobre la viabilidad del actual abono de Sevilla. Hay datos ciertos. En las dos últimas temporadas ha bajado de forma notable el número de abonados. Como soluciones para mantener el abono se han apuntado muchas. Desde el descenso del número de festejos reduciendo novilladas, quitando San Miguel del abono o las de rejones, hasta buscar la forma de abaratar los precios.

El abono de Sevilla incluye la Feria, ocho novilladas picadas, la corrida del Corpus y San Miguel con dos corridas como mínimo. Es un abono caro porque el número de espectáculos es alto. Para los aficionados cada vez es más costoso sacar este abono. Los problemas económicos acucian a todos. No es un buen momento para gastos lúdicos.

La empresa tiene en el abono su respaldo económico, gracias al cual pueden organizar las novilladas con picadores y montar un San Miguel de lujo. Sin este abono no habría una temporada continuada en Sevilla, algo que es necesario y no se puede cuestionar. Sevilla debe seguir siendo una plaza de temporada. El abono permite organizar las novilladas con picadores, que según mi opinión son indiscutibles. Si no hay abono, no se puede obligar a una empresa a perder dinero organizando unos festejos que, ahora mismo, son totalmente deficitarios.

La empresa no contempla modificar el abono actual. Y en este caso creo que lleva razón. Los aficionados se quejan del precio del abono. Los buenos aficionados no han desertado del abono, sino que en la situación actual son los abonados efímeros y la empresas que regalan entradas las que han dejado de hacer la renovación. Y a este grupo de desertores, incluso a los que buscan una modificación del sistema actual, también les asiste la razón.

La empresa espera que pase la crisis para que las aguas vuelvan a su cauce. Está obligada por contrato a montar las novilladas picadas y San Miguel. Y defiende esos festejos gracias al abono, igual que haríamos la mayoría en su situación. Como aficionados, insisto, que la temporada sevillana debe seguir con el diseño actual. Si no hay cambio de diseño, a la empresa Pagés sólo le quedan dos caminos para no perder más clientes. De un lado, bajar los precios. De este tema hablaremos en el futuro. De otro, aumentar la calidad de la oferta. Por ahí lo van a intentar. La intención de los gerentes es ofertar festejos de enorme atractivo para que los verdaderos aficionados sigan acudiendo a la plaza.

Entre otras muchas cosas, y ahora ya es mi opinión, una oferta superior incluye en la próxima temporada la presencia de José Tomás. No es que piense que es el único revulsivo del escalafón, pero dadas las circunstancias de su atractivo general, su presencia en Sevilla sería un estímulo decisivo para que el abono no bajara y es posible que incluso aumentara.  
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20 octubre, 2011

El ejemplo del héroe

No hay palabras para contar la salida de Padilla del Hospital. Quiero pedir a todos que se olviden de que es torero. Es un hombre que hace diez días fue destrozado por el animal que más ama, el toro, pero que al salir lo ha exculpado de su tragedia. Sabedor de que su imagen puede provocar la pena, el de Jerez ha dado la cara, partida y deformada, para que se vea con claridad que su maravilloso oficio le ha llevado a esta situación y no le guarda rencor a nadie. Y en un mundo donde los mortales andamos buscando la forma de escabullirnos de nuestros quehaceres diarios, Padilla ha proclamado su clara y terminante decisión de volver a vestir el traje de luces en cuanto pueda. ¿Son héroes los toreros? Alguien se imagina a un futbolista en semejante situación saliendo al ruedo a los diez días pidiendo un puesto en el equipo.


Padilla nos reconcilia con Fiesta eterna. El de Jerez es un ejemplo de coraje y valor indomable. A todos los que amamos esta inmensa Fiesta nos enorgullece que uno de los protagonistas de este arte tenga esas agallas para dar una lección de este tipo. Ha sido Padilla, pero estoy seguro que cualquier otro torero hubiera reaccionado de forma similar. Y es que el torero es un ser prodigioso que pone su vida en juego y que seguirá en el frente mientras haya alguna posibilidad de ligar unos cuantos muletazos. El ejemplo de hoy de Padilla nos ensancha el corazón. Ahora más que nunca: fuerzapadilla.
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12 octubre, 2011

El futuro de Antonio Nazaré

Recién finalizada la temporada taurina en Sevilla, el nombre de Antonio Nazaré resalta con luz propia. Nazaré ha sido uno de los triunfadores en Sevilla. Cortó un trofeo de valor el 15 de agosto y ha repetido esta tarde. Su año se ha compuesto de tres corridas, dos en la Maestranza y una en su tierra natal de Dos Hermanas. Nadie que lo viera en Sevilla en la corrida del cierre podía asegurar ese detalle de tres paseíllos. Al contrario, su manera de andar por la plaza, el sitio en el que se ha puesto, el pulso de sus muñecas y la quietud para ligar y rematar los pases eran propios de un torero mucho más placeado.

¿De qué le va a servir esto a Nazaré? Con toda seguridad para torear en la Feria de Abril de 2012. Y esperemos que sea una corrida con posibilidades. Pero si hubiera justicia y afición entre los organizadores de festejos, Nazaré debería torear en otras plazas, naturalmente con Madrid como el sitio donde debe apuntalar lo que ha demostrado en sus dos tardes sevillanas.

La historia se ha repetido hasta la saciedad. Nazaré puede venir a Sevilla y no tener suerte; puede ir a Madrid y lo mismo. Si tal cosa ocurre, y esperemos que no sea así, Nazaré seguirá en el banquillo de los suplentes. Mientras, toreros con la mitad de clase y valor seguirán toreando por esas plazas.

De todas formas, así es la Fiesta. Con las mismas trabas se han encontrado muchos espadas antes de llegar a los puestos cimeros del escalafón. Ahí está el caso de El Cid, o los de este año de Fandiño y Mora. No vale un triunfo aislado, hay que repetirlo varias veces en Sevilla y en Madrid, lo mismo que no se puede dejar pasar ninguna tarde sin proclamar las condiciones de cada torero.

Nazaré es el nombre de un diestro que debe sonar fuerte en 2012. Si no se le abren algunas puertas será preciso admitir que la injusticia sigue siendo la norma de una Fiesta raquítica y vieja que no cambia sus ancestrales conceptos.
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10 octubre, 2011

El héroe Padilla

La tremenda cornada sufrida por Juan José Padilla ha conmocionado al mundo del toreo. Lo ha hecho por muchas circunstancias. Padilla se inscribe dentro de la línea de toreros poderosos que se han hecho un hueco permanente en las corridas más complicadas. Nunca ha sido un exquisito, ni lo ha pretendido, pero es un experto lidiador, de una fortaleza física notable para colocar las banderillas y dominador con la muleta. Este año se llevó el premio de la mejor estocada de la Feria de Sevilla, que deberá recoger en el próximo mes de marzo. Es uno de esos toreros que no tendrán poetas que le canten verónicas de ensueño, pero que son necesarios en un curso taurino. Como postre, Padilla es uno de los espadas más generosos del escalafón, como lo demuestra por su excelente colocación, la oportunidad para realizar quites de peligro y su conocida costumbre de acompañar a los picadores hasta que salen de la plaza para evitar posibles acometidas de los toros. Sólo se le puede recriminar esa forma de liarse el capote de paseo que no es procedente ni tiene gracia. Lo de aquella montera de tiempos de Paquiro y sus patillas forman parte de su personalidad.

Padilla ha sido carne de cañón durante toda su carrera. Las cornadas de Pamplona y Bilbao y las cogidas en la puerta de chiqueros de Sevilla al esperar a los de Miura son un ejemplo de cómo ha sufrido en sus carnes la dureza de la profesión. Esta cornada, atípica por la forma y el sitio, es la demostración final de su mala suerte y de que su tributo al toreo está más que saldado.

El futuro no parece halagüeño para el jerezano. A todos nos han conmovido sus palabras de que “este toro no será el último de mi vida”, o lo de “apoderado, no me quites ni una de las corridas de América”, porque de unos hombres como los toreros sólo se podía esperar una reacción así de contundente. La realidad es, sin embargo, distinta. Padilla tiene una complicada recuperación por delante. Nadie puede asegurar ahora mismo las secuelas que arrastrará de por vida, no sólo por la posible pérdida de visión, sino que la propia parálisis facial será esencial para sus posibilidades en el futuro. Sea lo que sea, es una cornada con secuelas muy desagradables, de espejo se llaman, que generalmente han supuesto el final de la carrera de los que la han recibido y han quedado sin la visión de uno de los ojos. No hay que adelantar nada. Hay que esperar su mejor recuperación. Luego, que sea lo que tenga que ser. De momento, queda ese detalle de la crueldad con la que lo ha tratado el destino. Padilla ya ha escrito su nombre entre los grandes héroes de la Fiesta. Es un disparate decirlo, pero esta cornada, que mejor que nunca hubiera llegado, le ha colocado en la historia del toreo como uno de los toreros más heroicos de todos los tiempos.
Foto: Julio. J. Cordero
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03 octubre, 2011

Morante y Talavante en Zafra


La Feria de Zafra de la presente edición ha sido un ciclo que se recordará por mucho tiempo. Zafra es ciudad agrícola y ganadera, su plaza es centenaria, muy bella, y su historia taurina está jalonada por grandes acontecimientos. Este año, como ocurre tantas veces, la feria ha estado eclipsada por otros escenarios, como la Feria de Otoño en Madrid y los propios ecos del final de Barcelona. Por este motivo, muchos medios han obviado Zafra y se han limitado a publicar los lamentables despachos de agencia, e incuso los equivocados informes de los portales de Internet, para de esta forma salir del paso. Pero Zafra este año ha tenido mucho que ver y me alegro de haber podido presenciar las dos corridas que la empresa de Pepe Cutiño había confeccionado.

El primer día se lidió una corrida de Daniel Ruiz muy desigual, pero con el detalle de que tres toros superaban el trapío normal para estas plazas. El lote de reses que lidió Talavante fue muy variado, generalmente pobre de pitones, salvo el muy bien presentado toro de Cayetano Muñoz. No se trata de mostrar exigencias de plaza de mayor rango en Zafra. Hay que mantener la dignidad y, en general, se ha mantenido.

Dos nombres han copado la atención de la feria segedana (así se llama a los naturales de Zafra). Han sido Morante y Talavante. El Juli y Perera cumplieron su papel con solvencia. La faena de Morante al cuarto de Daniel Ruiz y la enorme tarde de Talavante con los siete toros merecen un comentario aparte.

Morante demostró en Zafra que su toreo de sentimiento gusta a todo el mundo. Nadie se queda indiferente ante la explosión que supone un artista en plena obra creadora. Nadie torea ahora mismo con el capote con la profundidad que lo hace el de La Puebla. Y se sitúa entre los cuatro o cinco mejores de la historia con el capote. Quien ponga en duda esta afirmación no ha visto torear a Morante a la verónica. Con la muleta compuso una de sus mejores faenas del año, llena de profundidad y aroma torero por los cuatro costados. Cuando torea así, Morante es un peligro para sus compañeros. Estuvieron bien, en su estilo conocido, El Juli y Perera, pero quedaron borrados por Morante.

Lo de Talavante exige otro análisis detenido. En primer lugar hay que proclamar que este torero sigue creciendo. Y la impresión es que aún puede hacerlo más en el futuro. Después de verlo con siete toros en Zafra, es necesario que lidie seis toros en una plaza de primer rango de forma inminente, que no puede ser otra que Sevilla o Madrid. Si lo de ayer lo hace en esas plazas se consagra como figurón del toreo, aunque ciertamente el tipo de toro que mató en Zafra no puede ser el mismo al que se enfrente en las mencionadas plazas. Talavante sumó personalidad, temple, un pulso maravilloso a la hora de embarcar las embestidas, un valor seco y sin aspavientos, para rematar su labor con una variedad que no se le conocía. Es la impregnación mexicana de su toreo, expresada en brionesas, capetillinas, arrucinas, saltilleras, gaoneras y muchas más suertes que lamento no conocer su nombre.


Talavante ha abierto una nueva puerta en su tauromaquia. Sigue en proceso de perfeccionamiento y de aportar nuevas ideas a su toreo. Zafra era una plaza sin exigencias, pero la labor del analista es extrapolar lo sucedido. Y Talavante en Zafra dejó entrever que su toreo tiene todavía algunas sorpresas que deparar en el futuro. Sólo la espada, que ahora entra a la primera pero con mala dirección, y unas vulgares banderillas pusieron un punto de tibieza en su tarde segedana. Lo demás fue la aparición de un torero al que habrá que seguir porque en cada corrida aporta algo nuevo.
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29 septiembre, 2011

Luis González, uno de los más grandes con los palos

El pasado día 22 de septiembre falleció en Madrid el gran banderillero sevillano Luis González, uno de los más grandes en su faceta de torero de plata, sobre todo con las banderillas. Luis González era un sevillano de la Macarena que siempre quiso ser banderillero. No tuvo apetencias por ser matador de toros, desde muy joven sólo quiso ser banderillero. Y fue uno de los más grandes en cuadrillas míticas de la historia del toreo, como la que formó a las órdenes de Jaime Ostos con Julio Pérez El Vito y Blanquito.

Luis González Pérez nació en Sevilla el 12 de julio de 1930. Dejó los estudios de piloto de la Marina Mercante para ser torero. El destino unió a dos nombres señeros de los toreros de plata de Sevilla. El primer de par  banderillas que colocó Luis González lo puso en la localidad sevillana de Benacazón en 1946 actuando con Andrés Luque Gago, que más tarde sería otro formidable banderillero.

Luis González actuó en las cuadrillas de Pepe Cáceres, Paco Mendes, Pedrín Benjumea, Jaime Ostos, Litri y Manolo Cortés. De todas estas cuadrillas, su presencia en las de Ostos y Litri marcaron el cénit de su carrera. La rivalidad en banderillas con El Vito marcó un tiempo entre los toreros de plata. Una rivalidad a la que también se sumaba Blanquito. Fue una época en la que ganó innumerables premios tanto en Sevilla como en Madrid. 

Luis González también cubrió otra etapa fundamental en la cuadrilla de Miguel Báez “Litri, de quien llegó a ser un amigo del alma. Fueron tan amigos que Luis González volvió a los ruedos para torear con Litri hijo en su etapa de novillero. En la corrida de la alternativa de Litri hijo, celebrada en Nimes el día 26 de septiembre de 1987, puso su postrero par de banderillas. Esa tarde, que pude presenciar en directo, Paco Camino y Litri le dieron la alternativa a sus hijos Rafi y Miguel. Esa misma tarde colocó su último par de banderillas Luis González.

En su vida hay anécdotas curiosas. En la relación de toreros que han cortado un rabo en Sevilla figura Luis González, que en un festival benéfico celebrado en la Real Maestranza el 7 de noviembre de 1965 tuvo tal honor. Fue de las pocas veces que Luis toreó en funciones de matador. Naturalmente fue un festival distendido. En otros festivales celebrados en la Real Maestranza, El Vito y González se encargaron de poner las banderillas a todos los astados. Tal era la categoría de ambos con los garapullos en las manos.

Fue asesor artístico de la presidencia en Sevilla durante algunos años. En sus años finales siempre conservó su íntima amistad con Litri. A caballo entre Sevilla y Madrid, una cruel enfermedad ha acabado con la vida de uno de los mejores banderilleros de la historia del toreo. Su nombre se inscribe junto a los de Antonio Galisteo, Chaves Flores, Tito de San Bernardo, Alfonso Ordóñez, Andrés y Antonio Luque Gago y el mismo Julio Pérez Vito, todos sevillanos y que llegaron a la cima más alta en su faceta de toreros de plata.

El pasado viernes sus restos fueron incinerados en Madrid. El día 6 de octubre a las ocho y treinta  de la tarde se celebrará un funeral por su alma en la Parroquia del Sagrario. 
(*) La fotografía corresponde al último par colocado con el traje de luces por Luis González en Nimes el día 26 de septiembre de 1987, realizada por Carlos Crivell
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26 septiembre, 2011

San Miguel, un ciclo con argumentos

San Miguel ha sido un ciclo con argumentos. Es cierto que, en general, el toro ha fallado por su mal juego, pero ha salido el toro bien presentado a la Maestranza. En realidad, algunos estaban pasados de romana y con hechuras que hacían poco probable que fueran aprovechados, pero en estas tres corridas ha habido toros serios en la plaza, algo que es digno de ser resaltado. El juego ha sido otra cosa. En la de Pereda hubo dos que se dejaron más. En la de Torrealta, dos buenos que fueron primero y sexto. Y en la que cerró el ciclo, sólo uno de Fraile que abrió el festejo tuvo bondad y cierta clase. En verdad es muy poca cosa. Seriedad hubo; calidad, muy poca.

Estos festejos de otoño tienen un problema para que los ganaderos puedan presentar corridas parejas. La de El Pilar fue un conjunto de retales, casi una limpieza de ganadería. En esta corrida pasó algo que no se puede consentir. El primero, muy noble, apareció al final con el pitón izquierdo totalmente desmochado. No es posible que tal cosa ocurra sin la existencia de maniobras artificiales. La autoridad debería entrar a fondo en estas cuestiones. 

Se podría decir que, como norma general, los toreros han estado por encima de las reses. En cada uno de los tres espectáculos hubo buenas noticias de toreros. En la que abrió la serie del viernes, fue una delicia ver a David Mora tan torero y tan elegante con sus dos toros, sobre todo con el segundo, así como disfrutar con su brillante toreo de capa y una estocada sencillamente perfecta. Fandiño se comportó como una valiente sin espada. Se quedó sin premio por ello. Esaú debió apretar más con el sexto, un toro posible con el que todo quedó a medias.

En la corrida de Torrealta lo bueno sucedió al principio y al final. El Cid se mostró torero y profesional, la plaza estuvo cariñosa con el recuerdo de tantas tardes de triunfo y paseó un trofeo barato. En esta segunda corrida, lo más intenso llevó la firma de un entregado y solvente Alejandro Talavante. Está crecido, mueve los engaños con suavidad y tiene ese detalle de que es un torero con capacidad para improvisar en la cara del toro y sorprender a los espectadores. Su faena al sexto fue de clamor, llena de matices y apuntes que le convierten en un matador  necesario por su destacada personalidad. Ese mismo día Castella no tuvo suerte con su lote, pero tampoco el francés estuvo fresco y despejado de mente.

Lo mejor de la corrida final fue el llenazo que registró la Maestranza. Es verdad que estaban acartelados El Juli y Manzanares, pero era septiembre y no abril. Así que una entrada espectacular que pone de relieve que los buenos carteles siempre interesan en Sevilla. La corrida de El Pilar se cargó el festejo. La bondad del primero, con el hierro de Fraile, nos dejó un gran sabor de boca en la faena bellísima, natural y elegante de Curro Díaz, que llenó de perfume caro la Maestranza. Curro Díaz mató de forma soberbia. Su oreja fue de las que tienen la virtud de poner a todos de acuerdo. El Juli fue capaz de que el segundo, una mole, embistiera. Faena de figura grande que no remató con la espada por la propia condición del toro. Manzanares se estrelló contra otro monstruo de seiscientos kilos sin fuerzas y un sobrero de Salvador Domecq que fue informal por el derecho y canallesco por el izquierdo. El buen toreo de Curro Díaz le puso el argumento a la tarde, lo mismo que la soberbia cuadrilla de Manzanares. Trujillo saludó con Blázquez en el sexto con la música de fondo. Antes, Curro Javier dibujó capotazos enormes. Sólo por ver a esta cuadrilla se amortiza el precio de la entrada.
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23 septiembre, 2011

La evolución del toreo a caballo

El toreo ha caballo ha sufrido una evolución que ha pasado inadvertida para los aficionados en general. Tal vez convenga decir por delante que son muy pocos los que entienden de toreo a pie, pero menos son los que saben de rejoneo. La mayoría de los que somos seguidores del toreo comprendemos a un hombre con un capote y una muleta, pero no somos capaces de desentrañar los misterios de un caballo bien domado y de las suertes del rejoneo realizadas con pureza. Si hay cada vez menos buenos aficionados al toreo clásico, también esa misma depreciación se ha sufrido en las corridas de rejoneadores. El rejoneo ha cambiado de la noche al día, no quiere decir ello que sea ahora mejor o peor, es distinto.

En lo que me concierne, mi nacimiento a los festejos de rejones está unido a don Ángel Peralta, paladín de un tipo de rejoneo ya extinguido. En algunas entrevistas que le realicé cuando estaba en activo, el Centauro de La Puebla se mostraba enfurecido por las artimañas que utilizaban algunos compañeros para rejonear. Se refería a las gabarras y demás artimañas que ayudaban a que los caballos se metieran en los terrenos del toro sin protestar. Esas triquiñuelas siguen siendo de uso ordinario en el toreo a caballo.

La llegada de José Samuel Lupi con sus quiebros espectaculares sobre Sudeste y la ardorosa vitalidad de Álvaro Domecq Romero, dieron paso a un caballero rejoneador que colmó nuestra percepción de lo que debería ser la lidia de un toro a caballo: Javier Buendía. La pureza del rejoneo del sevillano, su concepción de los terrenos, su verdad ante el toro, llenó por un tiempo este arte de Marialva.

A partir de los años noventa apareció en los ruedos el que implantó nuevas formas en el rejoneo: Pablo Hermoso de Mendoza. En un ejercicio de justicia histórica, es preciso dejar muy claro que la irrupción del navarro revolucionó la lidia de los toros desde las cabalgaduras. Hermoso de Mendoza conjuntó el toreo en su más amplia acepción con la espectacularidad. Durante algún tiempo Hermoso protagonizó en solitario el rejoneo, entre otras cosas porque nadie podía, de la noche a la mañana,  hacer lo que hacía el de Estella.

Con el paso del tiempo, como no podía ser de otra forma, otros rejoneadores fueron adaptándose a las normas de Hermoso. De ahí que en estos momentos no se conciba a un rejoneador que no realice quiebros al poner farpas y banderillas, que no corra a dos pistas, que no haga piruetas o que no haga recortes junto a las tablas. Sería absurdo negar que hay un antes y un después de Hermoso de Mendoza.

La pregunta sería si estas nuevas formas, este aluvión de gestos de doma excelsa, han sido positivas para la parte taurina del rejoneo. No me cabe ninguna duda que ha sido muy beneficioso para el espectáculo. En la parte taurina, creo que ya no hay rejoneo puro en nuestros ruedos. Aún más, un caballero rejoneador como Buendía no tendría cabida en el rejoneo de nuestros días. La pureza extrema sin alardes no se cotiza. El rejoneo ha cambiado totalmente.

En un paso adelante, la llegada de Diego Ventura como gran rival de Pablo es la finalización de este camino que ha conducido al rejoneo a que cada tarde se intente conseguir el más difícil todavía. Ventura toma la aportación de Hermoso y la lleva a límites insospechados. La doma y preparación de los caballos de nuestros días ha conseguido milagros. Ventura ha logrado la doma perfecta para el toreo a caballo del siglo XXI. Los públicos asisten a las corridas de rejones impregnados de una profunda ignorancia, pero gozan de situaciones que superan la simple lidia de un toro. Algunos, posiblemente con mala intención, llegan a decir que el rejoneo de ahora está más cerca del circo que del toreo auténtico.

Como siempre ocurre, la propia evolución de la Fiesta exigirá un paso adelante en el futuro. El camino emprendido, que tiene aspectos muy destacados y positivos, nos llevará a otras expresiones que se alejarán más de lo que siempre ha sido el toreo a caballo. Sin ánimo de señalar, y admitiendo que es un detalle que necesita un perfecto aprendizaje, el bocado a los toros del caballo Morante no puede ser considerado como un rejoneo puro ni clásico. En conclusión, en el toreo a pie se mantienen normas cercanas al concepto tradicional, pero en el caso del rejoneo se ha llegado a un tremendismo continuado. El tremendismo es una faceta más de la tauromaquia, pero ningún torero extravagante ocupa un lugar destacado en las páginas de oro del toreo.

Cada vez hay menos entendidos de toros. De rejoneo hay muy pocos, menos que del toreo a pie. Ahora la gente quiere ver piruetas, quiebros y lo demás no importa. También ha perdido valor la forma de matar a los toros desde el caballo. Una estocada baja motiva que se pierdan premios en plazas serias. En rejoneo, la colocación del rejón definitivo no importa. Toda esta diatriba sólo pretende recordar que debe haber una vuelta a la pureza y la verdad en las corridas de rejones, aunque esto no pasa de ser una quimera, porque los tiempos no están por la labor.  
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30 agosto, 2011

Almería vuelve a ser la mejor de segunda

La Feria de Almería ha vuelto a ser lo que fue hace tiempo: una de las mejores ferias de plazas de segunda de España y, sin ninguna duda, la mejor de Andalucía. Para que ello sucediera sólo ha sido necesario que saliera el toro de nuevo, el mismo que ha estado ausente algunos años del coso de la avenida de Vilches. La casa Chopera ha sabido buscar las ganaderías que podían embestir y, salvo la corrida de El Tajo y La Reina de Joselito, todas han estado presentadas de forma correcta y han embestido. Ello ha sido la causa de que esta Feria haya sido un bálsamo para el aficionado, porque al margen de las 35 orejas y un rabo se han podido ver embestir a muchos toros y faenas de alto calado.

Ya puestos a poner algunas objeciones es evidente que ese detalle de las 35 orejas y el rabo son una verdadera exageración. No era preciso regalar tantas orejas para que el ciclo fuera de alto nivel. Han sobrado más de la mitad de los trofeos. El público pide sin recato y sin conocimiento, y el palco lo concede todo. Afortunadamente, el buen hombre que ha hecho las veces de presidente estos años se marchará y dejará su puesto a otro.

No perderá la feria almeriense ninguna categoría porque las orejas se ajusten a la realidad de lo ocurrido en el ruedo, aunque ello conllevará broncas sonoras a quien presida. Es cuestión de educar a los públicos. Este aluvión de orejas no es bueno. Desde otras latitudes, cuando ya finalizada la corrida comentábamos los resultados finales y decíamos que habían sido cinco orejas, un ligero pitorreo era la respuesta de nuestro interlocutor. Es decir, que este empacho de orejas le resta credibilidad a lo sucedido en el ruedo. Todos piensan que Almería es un desmadre y nadie se cree nada. Este año, a pesar de las 35 orejas y del horrible presidente, la Feria de Almería ha sido de alto nivel.

Hay otros aspectos que deben destacarse. La corrida del viernes 26 fue sensacional. La mejor que he presenciado este año en Andalucía. Fue tan buena gracias a un encierro de Garcigrande de gran categoría. Es inadmisible que en algunos escritos se haya comentado que fue una corrida mal presentada. Y es inadmisible utilizar fotos para devaluar lo que fue un enorme espectáculo en la plaza. Es una mezquindad impropia de gente seria.

El tema de la prensa local es siempre peliagudo. En Almería, también. Y el asunto de dos toreros locales es de verdadera locura. Son pocos y mal avenidos. Los partidarios de Ruiz Manuel intentan descalificar a Torres Jerez por sistema, y viceversa. Y la prensa local se suma al carro. O bien pretende vender los triunfos de los locales como un pasaporte para que ocupen puestos de mayor entidad en otras plazas y hablan de injusticias y cosas parecidas. Es el problema de los localismos. Este año quien ha estado bien ha sido Ruiz Manuel. No todos le cantaron en su justa medida.

Otro asunto curioso es que aficionados y críticos de Málaga traten de restar importancia a lo que sucede en Almería. En algunos casos me duele porque son buenos aficionados. Son comportamientos catetos. Málaga es de primera y está en otra dimensión, pero parece que algunos sueñan con que vuelva a segunda. Es otro tema digno de análisis. Los aficionados malagueños no deben descalificar una gran corrida en Almería, como si escociera después de la horrorosa feria vivida en La Malagueta. Ser plaza de primera conlleva presenciar un tipo de festejos de otra entidad, donde el toro es distinto y las exigencias mayores.

Por tanto, una gran feria que ha confirmado que los empresarios de siempre son respetados y siguen siendo una garantía. Chopera lo ha entendido y ha devuelto a la plaza de Almería a su sitio de siempre, aunque haya gente del toro, y algunos de Almería, que parecen dolidos por este triunfo.  

22 agosto, 2011

Málaga, una feria mediocre e injusta

La Feria de Málaga de este año finalizó con el triunfo del rejoneador Diego Ventura. El conjunto del ciclo malagueño ha sido pobre y durante el mismo se han vivido situaciones muy injustas. La UTE de Fernando Puche no ha podido culminar su gestión a lo grande. A ello hay que añadir la deficiente actuación de la autoridad, culpable en muchas ocasiones de lo sucedido en la Feria. En lo taurino, sólo hay que destacar a Antonio Barrera, Manzanares, Ponce y a Salvador Vega. De las ganaderías, la buena presencia de algunas corridas, como Guardiola y Pereda, pero no hubo bravura. Destacaron algunos toros sueltos y hubo percances graves que tiñeron de rojo esta Feria.

La empresa

Dejó los carteles en manos de Javier Conde y, aunque sobre el papel había mimbres, la realidad es que era una feria incompleta, con el detalle añadido, además de poco elegante, de que el mismo empresario se colocó en dos carteles de lujo. La empresa ha presentado corridas muy desiguales. Es verdad que subió la presentación de algunos encierros, pero en los que actuaban las figuras el toro fue terciado para una plaza de primera. No ha tenido muchos problemas de sustituciones. Se cayeron Cayetano y Hermoso y no se contrató a nadie. Fue un error mayúsculo el anuncio de tantas mixtas con rejoneadores y novilleros. No pintaba nada Rui Fernandes en la del 18, tampoco Manuel Manzanares en la del 15, como era muy extraña la forma de despedir a Jiménez Fortes en una nocturna casi clandestina. Lo de las nocturnas es un atraco a mano armada para los aficionados que sacan el abono. Se va la empresa sin poder cumplir su promesa de subir el nivel del toro, ya en su presentación global, ya en su juego. Y la empresa ha permitido la desigualdad de presencia de los encierros. También es culpable del pésimo juego de las reses, porque muchas de ellas no tenían prestigio para lidiar en Málaga. Lo barato es caro.

El ganado

Las corridas de los modestos tuvieron hechuras de plaza de primera, mientras que en las que actuaban las figuras eran corridas de plaza de segunda. Es una de las grandes injusticias de la Feria. Especialmente lamentable fue ver en la tarde del viernes la corrida de Sorando por la tarde para Conde, Morante y el Juli, para dos horas después presenciar la salida nocturna de los galafates de Los Recitales.
Estuvieron mal presentados, en general y con algunas excepciones dentro de cada corrida, los toros de La Quinta, La Palmosilla, Juan Pedro, Capea y Sorando. Fue buena de presencia la de Santiago Domecq. Excelentes las de Guardiola, Peñajara, Pereda, Recitales y Montecillo, sólo que estas corridas estaban destinadas a carteles de toreros de segundo nivel.
El juego del ganado fue pésimo en general. Se salvó la corrida de Guardiola por algunos toros sueltos. No fueron ni bravas ni encastadas las de Peñajara y Pereda. Chicos y deslucidos los de La Quinta. Desastre de La Palmosilla y Capea, ésta muy mansa. La de Juan Pedro, muy manejable, según algunos incluso buena, pero no es el toro que requiere la Fiesta actual para que vuelva la emoción. La Santiago Domecq, desfondada, mientras que tampoco fue buen a la de Sorando. Los toros destacados de este ciclo fueron Telito, primero de Guardiola que toreó Antonio Barrera el día 12 de agosto; Castañero, tercero de La Quinta, que lidió Manzanares el día 15 de agosto; Madroñero, de El Torero, lidiado como sobrero el día 16 de agosto por Rivera Ordóñez, y Figurón, cuarto de Juan Pedro del día 17 lidiado por Ponce. Muy poca cosa.

Los toreros

Se cortaron 13 orejas con las cuatro de Diego Ventura en la corrida final. El balance fue Manzanares, tres orejas, Enrique Ponce, dos orejas; Antonio Barrera, una; Daniel Luque, una; El Juli, una, y Salvador Vega, una. Se suman las cuatro de Ventura y están las 13 des esta larga Feria.

De estas orejas sobraron la mitad. Manzanares se llevó una de regalo en su segunda tarde, lo mismo que la segunda de Ponce. Orejas de poco valor para Luque y El Juli, mientras que los trofeos de Barrera y Vega fueron logrados por actuaciones de mérito.
Manzanares es el triunfador numérico y real de Málaga. Estuvo bien, aunque se sobrevaloró todo lo realizado. Buen  faena de Ponce a un dulce Juan Pedro, no fue una labor completa y tampoco merecedora de dos orejas. Cumplidores Luque y David Mora. Muy bien Antonio Barrera. El Juli, algo cansado y rutinario. Entonado Salvador Vega. Fandiño, heroico con uno de Los Recitales. Del resto, poca cosa. Detalles de oro puro de Morante. Javier Conde protagonizó el petardo sonoro de la Feria.

Hubo heridos, como Víctor Puerto, Fandiño, César Jiménez y los banderilleros Luis Miguel Collado y Alejandro Escobar. De los novilleros, poca cosa. Jiménez Fortes estuvo desdibujado en su despedida en la nocturna del sábado. En rejones, sólo Diego Ventura.

La autoridad

Málaga ya es plaza de primera, pero la realidad es bien distinta. El público no se comporta como tal, pero no es culpable porque no está educado en materia taurina. Quieren música y orejas y solo con estos aditivos disfrutan. Para que este público se eduque es necesario que haya una autoridad que marque un camino con constancia y firmeza, para que todos sepan cual es la línea de seriedad de una plaza con sello de primera. Esa autoridad no existe. En los corrales se permiten toros impresentables, se sortea a horas inadecuadas por los caprichos de los taurinos, se está al servicio de triquiñuelas y se olvida al aficionado. En la plaza se permiten actuaciones impropias de cosos serios y se dan orejas absurdas con peticiones al límite. Un auténtico desastre que este año ha tenido como protagonista negativo a Ildefonso Dell´Olmo, que  ha cuajado una feria para pensar en dejar el palco, porque probablemente está convencido de que lo ha hecho bien. Ana María Romero ha estado a un nivel superior en este ciclo.
Entre los detalles anecdóticos de la autoridad de esta plaza hay que consignar que algunos delegados deambulan por el callejón a sus anchas hablando con los lidiadores y advirtiéndoles sobre lances de la lidia. Alguno se coloca detrás de los banderilleros en el burladero de la segunda suerte cuando tienen delante un toro, al tiempo que les hablan. Es algo descabellado y nadie le dice nada.

Más detalles

Decíamos que la Feria ha sido mediocre. El mal juego del ganado ha sido clave. Sin embargo, ha sido injusta. En los festejos nocturnos se han soltado toros de presencia impresionante, lo que unido a sus malas intenciones, ha condicionado que los más modestos se la hayan tenido que jugar de forma admirable, pero de manera injusta cuando poco antes habían  sido lidiado novillotes por la figuras. Está bien el toro bien presentado, pero para todos. La música no tiene arreglo. Toca bien pero siempre y casi nunca con motivos. No tiene sentido ser plaza de primera con una banda que lo ameniza todo. La afición y los propios toreros la mandaron callar en varias ocasiones.
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10 agosto, 2011

Yo estuve en Huelva el 6 de agosto

No estuve en El Puerto y no voy a tirarme de la Giralda por esta ausencia, ni me arrepiento de haber estado en Huelva. Claro que me hubiera encantado estar en la Plaza Real, porque ya en el mano a mano entre Morante y Manzanares de Jerez se veía venir que, a poco que los toros ayudaran a los artistas, la corrida sería inolvidable. Y como ambos estuvieron inspirados y los de Cuvillo cumplieron el guión previsto, se vivieron escenas inolvidables. Todo esto es cierto, pero no voy a admitir ni una muestra de pesar por parte de los que allí estuvieron, que dejan entrever que mientras ellos acertaron los demás fuimos unos pardillos al irnos a Huelva.

Este asunto tiene varias lecturas. Por parte del aficionado que paga su entrada, su elección era libre y la mayoría se fue camino de El Puerto. Hay otro grupo de personas, los que se encargan de la información y la crítica taurina, que eligieron entre Huelva y El Puerto. El asunto es de una claridad meridiana. Desde el punto de vista periodístico, las ferias deben ser cubiertas en su totalidad por los informadores. Es poco serio ir a ver a José Tomás el 3 de agosto y largarse el 6 para ver a Morante en El Puerto.

En mi caso, consultados los directores de los medios en los que colaboro, la decisión se tomó en el sentido de atender a las Colombinas en su totalidad, con el añadido de que en La Merced estaban anunciados el sábado 6 de agosto El Juli, Perera y Talavante, casualmente también con una corrida de Cuvillo.

Como no estuve en El Puerto no puedo juzgar la corrida de Cuvillo de dicho festejo. La de Huelva fue excelente con dos toros enormes, primero y segundo, que además de casta tuvieron bravura y nobleza. Es decir, dos toros que se acercaron a la perfección del toreo moderno. El propietario de los toros admitió que sabía que algunos toros de Huelva desarrollarían más casta brava que los de El Puerto.

Es necesario afirmar que la actuación de El Juli y Perera ha quedado algo ensombrecida por la corrida portuense, pero también debe hacerse justicia porque lo que hicieron en La Merced se inscribe entre las mejores faenas de ambos en la temporada, como si el hecho de que la atención se hubiera desviado a otra plaza les hubiera espoleado para estar a tope. La corrida de Huelva ha sido de las mejores del año, y es toda una casualidad feliz que en menos de 60 kilómetros de distancia, en línea recta, se celebraran dos acontecimientos de los más celebrados de este curso de  2011.

Por tanto no estuve en El Puerto y me lo perdí, algo que siento en lo más profundo de mi ser como aficionado. Pero los que estuvieron en El Puerto se perdieron la de Huelva, que fue otra corrida histórica. Y de paso quiero recordar que mi elección tuvo alguna lógica. Como critico de El Mundo en Andalucía me sentí reconfortado porque los titulares de ABC de Sevilla y El País estuvieran en Huelva. En ellos había prevalecido el sentido del deber y la información seria. Cambiar de plaza para ver lo más agradable, sobre el papel, no deja de ser una frivolidad.
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Palomo Linares y Sevilla

Mis primeros recuerdos de Palomo Linares son en blanco y negro en las pantallas de la televisión cuando desde Vista Alegre se celebraro...