06 junio, 2013

Pureza y naturalidad

Con motivo de la muerte de Pepe Luis he desempolvado mi archivo y he encontrado varias fotografías que dejo en el blog para que la disfruten los aficionados. Tuve mucha suerte con relación a Pepe Luis, algo que no puedo decir de otros. Era un nuevo rasgo de su naturalidad y calidad personal. No tengo noticias de que se negara a conceder una entrevista a nadie mientras su condiciones lo permitieron. Incluso nos permitió un encuentro en noviembre a José Luis López, Antonio Lorca y a mi en lo que sabíamos que podía ser la última entrevista. Fue un hombre de una generosidad sin límites. Muchas veces le inquiríamos para hablar de Manolete, no tanto de su propia figura, y también se prestaba solícito y amable. Consideró a Manolete como un gran torero, pero siempre habló de su honestidad y de su estilo como matador de toros.
 
Pepe Luis había logrado ser el símbolo torero de Sevilla; o mejor, era Sevilla misma. Conjuntó clase torera, gracia, inteligencia, pureza y naturalidad. Alguno dirá que también tenía algunos defectos. Es cierto. Tal vez a Pepe Luis le faltó algo de ambición. Nunca se sabe la realidad. Era Pepe Luis. Si hubiera sido ambicioso, probablemente no hubiera sido el mismo torero. Manolete lo dijo de forma clara: "Si Pepe Luis hubiera querido habría acabado con nosotros".
 
La relación con Sevilla fue especial, aunque como siempre ocurre a este tipo de toreros idolatrados por los sevillanos también fue muy de Madrid. Los triunfos en la Maestranza se sucedieron, junto a algunos fracasos, salvados en el último momento con el quite del perdón, algo que Sevilla sólo le permitía al diestro de San Bernardo.
 
El repaso de la vida de Pepe Luis nos muestra algunas claves que no deben olvidarse. Era hijo de un torero. Vivió la fiesta desde pequeño y fue uno de los que en aquellos tiempos se forjó en el Matadero de Sevilla. No necesitó ninguna Escuela Taurina; el toreo lo llevaba dentro. También es cierto que llegó en un tiempo en el que Sevilla necesitaba un torero y ese fue Pepe Luis.
 
El adiós a un matador de toros tan importante necesitaría mucho más tiempo y espacio. En el Paseo de Colón, frente a la Maestranza, sigue citando al toro con la muleta recogida en su clásico cartucho de pescao. Como aficionado que sólo alcancé a ver algunas películas y que pude escucharlo hablar de toros muchas horas, me queda esa permanente lección de señorío. Volvemos al tópico de Belmonte cuando dijo que "se torea como se es". Pepe Luis era pureza y naturalidad como torero y como persona. En homenaje a su figura dejo varias fotos del maestro en actos en los que le acompañé y otras que me parecen imprescindibles como homenaje a su figura.  
La mejor información de toros en http://www.sevillatoro.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La suerte de varas

La dinámica del tiempo nos ha llevado de la Feria de Sevilla a San Isidro sin solución de continuidad. La noticia está en Las Ventas, d...