07 septiembre, 2018

El Toro



La verdad de cada uno no puede nunca tirar por tierra los principios elementales de una actividad humana. El que dice su verdad pero socaba los cimientos de su afición o su dedicación le está haciendo un flaco favor a la misma. Viene a cuento de las palabras pronunciadas por un joven ganadero, responsable de una ganadería acreditada, acerca de los motivos que empujan a los públicos a asistir a las corridas de toros. Ha dicho, más o menos, que la gente va a ver a los toreros y no a los toros.

Habrá querido decir que quienes pasan por taquilla se fijan en el cartel de toreros e ignoran el origen de los toros que se lidiarán. Es una verdad que se puede aplicar solo a la masa de los que se sientan en un tendido, que son imprescindibles y necesarios, pero esas verdades hacen mucho daño a los que mantienen el fuego sagrado de su afición con el toro como rey y base fundamental de la tauromaquia. 

Esa frase de que sin toro nada tiene importancia sigue en vigor como dogma del toreo. Todo gira en torno al toro y al torero. Tienen la misma importancia uno y otro. No sirve una fiesta de toreros con  el toro en papel secundario. No vale tampoco entronizar al toro como lo único importante de un cartel.

Por desgracia, la mayoría de los asistentes a las plazas desconocen la ganadería de la tarde. Y aunque ello sea cierto, la obligación de los profesionales y de los buenos aficionados es que el toro cobre el protagonismo que debe tener en la corrida. Lo último que puede decir un ganadero es que quien manda en el cartel es el torero. Es una verdad dañina para los que deseamos una fiesta completa  e íntegra. 

El deterioro del toro de nuestros días es preocupante, en general, pero entre todos tenemos que volver a ponerlo en su sitio, que no es otro que el de un sitio relevante de la corrida. Me recuerdan estas palabras a las que dijo Jesulín en su día sobre aquello de que los aficionados a los toros caben en un autobús. Podía ser verdad, pero fue lamentable. Al joven que ahora es responsable de la ganadería de Núñez del Cuvillo le vendría bien alguna charla con su tío Álvaro, que con toda seguridad le dirá que esas cosas no se pueden decir ni en broma. El toro debe ser el gran protagonista. Es verdad: sin toro nada tiene importancia.

La mejor información taurina en https://sevillatoro.es/

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