01 noviembre, 2011

Sevilla: apuesta por la calidad

Se ha generado una cierta polémica (ya quisiéramos los aficionados que las polémicas fueran grandes) sobre la viabilidad del actual abono de Sevilla. Hay datos ciertos. En las dos últimas temporadas ha bajado de forma notable el número de abonados. Como soluciones para mantener el abono se han apuntado muchas. Desde el descenso del número de festejos reduciendo novilladas, quitando San Miguel del abono o las de rejones, hasta buscar la forma de abaratar los precios.

El abono de Sevilla incluye la Feria, ocho novilladas picadas, la corrida del Corpus y San Miguel con dos corridas como mínimo. Es un abono caro porque el número de espectáculos es alto. Para los aficionados cada vez es más costoso sacar este abono. Los problemas económicos acucian a todos. No es un buen momento para gastos lúdicos.

La empresa tiene en el abono su respaldo económico, gracias al cual pueden organizar las novilladas con picadores y montar un San Miguel de lujo. Sin este abono no habría una temporada continuada en Sevilla, algo que es necesario y no se puede cuestionar. Sevilla debe seguir siendo una plaza de temporada. El abono permite organizar las novilladas con picadores, que según mi opinión son indiscutibles. Si no hay abono, no se puede obligar a una empresa a perder dinero organizando unos festejos que, ahora mismo, son totalmente deficitarios.

La empresa no contempla modificar el abono actual. Y en este caso creo que lleva razón. Los aficionados se quejan del precio del abono. Los buenos aficionados no han desertado del abono, sino que en la situación actual son los abonados efímeros y la empresas que regalan entradas las que han dejado de hacer la renovación. Y a este grupo de desertores, incluso a los que buscan una modificación del sistema actual, también les asiste la razón.

La empresa espera que pase la crisis para que las aguas vuelvan a su cauce. Está obligada por contrato a montar las novilladas picadas y San Miguel. Y defiende esos festejos gracias al abono, igual que haríamos la mayoría en su situación. Como aficionados, insisto, que la temporada sevillana debe seguir con el diseño actual. Si no hay cambio de diseño, a la empresa Pagés sólo le quedan dos caminos para no perder más clientes. De un lado, bajar los precios. De este tema hablaremos en el futuro. De otro, aumentar la calidad de la oferta. Por ahí lo van a intentar. La intención de los gerentes es ofertar festejos de enorme atractivo para que los verdaderos aficionados sigan acudiendo a la plaza.

Entre otras muchas cosas, y ahora ya es mi opinión, una oferta superior incluye en la próxima temporada la presencia de José Tomás. No es que piense que es el único revulsivo del escalafón, pero dadas las circunstancias de su atractivo general, su presencia en Sevilla sería un estímulo decisivo para que el abono no bajara y es posible que incluso aumentara.  
La mejor información taurina en http://www.sevillatoro.com

3 comentarios:

  1. Carlos, cierto que Sevila apuesta por la calidad, pero no por la que ofrece la actual empresa ni por sus planteamientos.
    Siento discrepar, pero el abono tal como está planteado y en las actuales circunstancias de la tauromaquia y crisis no se sostiene. Como tampoco se sostiene eso de que como las novilladas picadas son deficitarias, que el abonado las pague para que la empresa siga ganando dinero y los maestrantes cobrando. Como diría Burgos "AMOS YA".
    Tampoco es de recibo que se paguen corridas con siete meses de adelanto, novilladas infumables y carteles de feria baratos a precio de domingo de resurreción. Como la época de los ilusos ya está pasando, resulta que muchos abonados, cada año dejan la plaza y eso que tú llamas efimeros, llevan bastantes de ellos quince y veinte años en los tendidos.
    Que tiempos Carlos, cuando en la Cope defendías al aficionado frente a la empresa y la empresa te negaba el pan y la sal. Ahora defiendes los planteamientos de la empresa para que siga ganando y abusando de una afición fiel y buena, pero que poco a poco despierta de su letargo.

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  2. Querido Diego, ese recuerdo de los tiempos de la Cope es absurdo. En cada momento se defiende lo que cree uno que es lo mejor. Es posible que antes estuviera equivocado, o que lo está ahora. Lo que es seguro es que nadie me marca lo que debo decir, ni antes ni ahora

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  3. lo primero,que la empresa dejara la plaza de una p... vez.
    si estos momentos no son los idoneos para mantener un abono tan largo,pues que se reduzca.
    abaratar las entradas de la forma que sea,me da igual quien caiga.
    ahora mismo,la empresa tiene que saber que su mayor valedor es el publico,y como no lo escuche,esto se va al garete.

    el cortinar

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