10 marzo, 2010

El cartelito de Botero


La afición sevillana ha respirado tranquila al ver el cartel que anunciará la corrida de Castella con seis toros en Nimes a beneficio de los damnificados de Haití. Y hablo de la afición sevillana porque han sido los carteles de Sevilla los más vilipendiados en los últimos años. Es verdad que esos carteles que anuncian la temporada en la Maestranza han sido lamentables, pero las críticas han sido muy duras y algunas veces con destino equivocado. He leído textos de ataque a la empresa Pagés como si fuera responsable de los carteles de Sevilla, cuando la única responsabilidad es de la Real Maestranza.
La afición sevillana ha respirado porque el cartelito que Botero ha pintado con Castella de protagonista es una verdadera porquería. Alguno dirá que es de Botero, cierto, pero ocurre que algunos creadores piensan que por el hecho de poner su firma su obra es buena por decreto o tendrá buena aceptación. Entiendo que el pintor colombiano tenga ese estilo de engordar las figuras, admito que en muchos casos ese estilo haya propiciado carteles geniales, todo lo admito, pero si fuera Castella le podría una demanda al pintor. Ni se parece al torero francés ni hay derecho a meterle cien kilos a su anatomía. Pero es Botero, ha firmado debajo y seguro que es bueno. Bien, a mí me parece un cartel lamentable, espantoso y sin gracia, pero algún crítico de arte me dirá que sooy un inculto en la materia.

Lo de la gordura, además, debe ponerse en cuarentena si se utiliza como norma. La obesidad es causa de enfermedades. Esas pinturas con figuras con sobrepeso excesivo son un mal ejemplo para la ciudadanía. En Sevilla hemos respirado. Hay carteles peores que los nuestros. Al menos, cuando Botero pintó el de Sevilla allá por el año 1999 el gordo era un picador, algo que puede ser medio admisible por esa imagen antigua del varilarguero metido en carnes. Por muy surrealista que sea el cartel, esa imagen de Castella, con esa cara y ese tipo, le hace un flaco favor al toreo.
La mejor información en http://www.sevillatoro.com/

5 comentarios:

  1. El artículo dice la pura verdad y la dice con sentido del humor. Creo que hay por ahí algunos seudo-pintores de ínfima categoría y unos conocedores (??) de pintura que han de estar muertos de risa burlándose de los aficionados y de los toreros.

    Sevilla puede estar tranquila, siempre hay cosas iguales o peores que nos tranquilizan en cuanto a nuestra propia fortuna. Ahora bien, Castella las está pagando todas juntas con su elegante retrato en el que semeja un globo aerostático. Quizá es algo que tiene que ver con el karma, y el cosmos le está cobrando sus pillerías en la Plaza México.

    ResponderEliminar
  2. El artículo dice la pura verdad y la dice con sentido del humor. Creo que hay por ahí algunos seudo-pintores de ínfima categoría y unos conocedores (??) de pintura que han de estar muertos de risa burlándose de los aficionados y de los toreros.

    Sevilla puede estar tranquila, siempre hay cosas iguales o peores que nos tranquilizan en cuanto a nuestra propia fortuna. Ahora bien, Castella las está pagando todas juntas con su elegante retrato en el que semeja un globo aerostático. Quizá es algo que tiene que ver con el karma, y el cosmos le está cobrando sus pillerías en la Plaza México.

    ResponderEliminar
  3. Don Carlos no ha dicho nada más que la pura verdad, como siempre. Me da igual que me llamen inculta, pero por mucha firma que lleve de Botero, esa obra me hace sentir verguenza ajena. Si yo fuese Castella se lo compraba y lo quemaba... vamos, vamos.

    ResponderEliminar
  4. Botero es el artista que se merece el mundo en que vivimos. A la Real Maestranza bien que le tomó el pelo con aquel cartel que era la bandera tricolor de la II República.

    ResponderEliminar
  5. Botero es el artista que se merece el mundo en que vivimos. A la Real Maestranza bien que le tomó el pelo con aquel cartel que era la bandera tricolor de la II República.

    ResponderEliminar

El público y la pasión

Los aficionados gozamos con las películas taurinas antiguas. Es cierto que muchas veces nos quedamos sorprendidos porque el toreo de la...