20 marzo, 2010

Sevilla se libra de Juan Pedro y de Cuvillo

Al ver la corrida de Juan Pedro de Valencia suspiré tranquilo. Este año el timo lo ha sufrido Valencia. Sevilla se ha librado de esta auténtica chapuza de toros, capaces por sí mismo de arruinar la Fiesta sin la intervención de los fanáticos catalanes. Pero me las prometía feliz ante la de Cuvillo. Sólo una duda me asaltaba: era una corrida que no era para José Tomás, es decir, que probablemente no era una corrida segura. Y no fue segura, más bien ha sido otra ruina que se ha encargado de liquidar la corrida del día grande de las Fallas.
Sevilla no soportará a ninguna de estas dos divisas (soportará otras, tiempo al tiempo). Especial tranquilidad supone la de Juan Pedro, que no suelta un encierro completo en plaza de primera hace muchos años. Pero que nadie se asombre, seguirá siendo pedida por las figuras, algo que se puede comprender porque es el paradigma del toro borrego.

Me ha sorprendido la mala presentación de la corrida de hoy de Núñez del Cuvillo. En estos casos la culpa siempre es de la autoridad, aunque comprendo que devolver al campo una corrida el día de San José con Ponce en el cartel sólo está al alcance de una autoridad seria e independiente. El día que la autoridad actúe con firmeza en las plazas de toros, este espectáculo ganará fiabilidad, algo que ni los más afines a la denominada Mesa del Toro podrán conseguir volviéndole la cara al fraude. Porque ¿llegará el día en el que la Mesa del Toro denuncie las corruptelas de la Fiesta?

Al margen de ello, dejar claro la profunda decepción que me ha causado la plaza de Valencia, muy por debajo de lo que se supone que debe ser una plaza de primera. Y no sólo por la presentación del ganado, sobre todo por las actitudes del público. También es razonable dejar constancia de la primorosa faena de Morante al primero de su lote. Faena de oreja en una plaza entendida. Cayetano ha aprendido a pasarse los toros a un metro. Así no llegará a nada. Ponce no calienta a nadie con su toreo con mando a distancia. Manzanares está algo conformista. Castella quiere y puede, pero es un torero absolutamente previsible. Y el toreo bueno debe tener una dosis de improvisación. Lo mejor de todo para Sevilla, que Juan Pedro y Cuvillo no lidiarán en abril en la Maestranza.
La mejor información taurina en http://www.sevillatoro.com

1 comentario:

  1. ni que lo digas D. Carlos, la suerte que tenemos con esa gran noticia.....

    ResponderEliminar

¿Hay relevo?

Cuando ya la temporada está viendo la puerta de salida se me ha ocurrido mirar el escalafón de los matadores. El de novilleros lo haré ...