08 abril, 2016

Sevilla: 5ª de abono - Percance y casta torera de Alcalareño

José Manuel Alcalareño. El excelente banderillero de El Cid fue cogido en el primer par del segundo toro. No pasó nada de milagro. En un alarde casta, Alcalareño cogió los palos para clavar el tercero de la tanda.

Saludos. Saludaron en las banderillas del sexto Jarocho y Fernando Sánchez, que estuvo bien en los dos toros. Buena tarde de Miguel Martín.

Juan Bernal.  Fue derribado en el quinto, se repuso y picó de forma acertada en la segunda vara. En su caída, el monosabio coleó al toro que se había ensañado con el caballo.

Colombiano. Un colombiano saludó a Madrid en el sol. La confusión de plaza no tiene ninguna excusa.


Clarineros. En el cuarto los clarineros emitieron su habitual gallo de todos los años. Lo enmendaron a continuación con un toque solemne y alargado que fue un prodigio.

06 abril, 2016

Sevilla: 4ª de abono - Tarde de buenos banderilleros

  • Saludos en banderillas. Fue una tarde de buenos banderilleros. Saludaron Curro Robles, Fernando Sánchez, Lipi, Raúl Limón y Vicente Varela. Debió saludar Pérez Valcárcel. Con el capote, brillante la lidia de Lipi en el tercero. A caballo, bien Juan A. Carbonell en el quinto.
  • Presidente acertado. José Luque Teruel estuvo acertado al mantener al tercero, que era muy débil, aunque embistió con calidad enorme en la muleta. Para los que exigen un toro más fuerte, no era ideal, pero su clase permitió una buena faena de Javier Jiménez.
  • Brindis variados.  Fue una tarde de muchos brindis. Delgado le brindó el cuarto a su apoderado Hipólito. Moral le brindó el quinto a Carlos Herrera.  iménez brindó el tercero a su padre y el sexto a un amigo.
  • Faena sin zapatillas. Pepe Moral se quitó las zapatillas en la faena del quinto.  El ruedo estaba perfecto, así que debían molestarle al torero.

Sevilla: 3ª de abono - Viento, lluvia y fango

  • La cubierta. El enorme plástico que cubrió la plaza durante la jornada hizo el milagro y el ruedo aparecía en buen estado. El trabajo de los operarios, de nota
  • Patinaje. El callejón se convierte en una pista de patinaje en jornadas de lluvia. Ahí no hay plásticos. Sería bueno pensar en una fórmula para que no se convierta en un fangal
  • Brindis. Borja Jiménez le brindó el tercero a su mozo de espadas. Esaú Fernández brindó el cuarto a Fortes. Borja lo hizo a la plaza en el sexto.
  • Zapatillas fuera. En el quinto, Jiménez Fortes se quitó las zapatillas. Fue el único matador que lo hizo en tarde de posibles resbalones.
  • Cuadrillas. Trabajo eficaz de los hombres de plata. Destacó Curro Robles con los palos.
  • Javier Jiménez. Javier estuvo toda la tarde pendiente de su hermano Borja. Hoy será al revés.

04 abril, 2016

Sevilla: 2ª de abono: Multitud de pasodobles y hermosos caballos

Sin lluvia. La amenaza de lluvia no se hizo presente. El ruedo se cubrió con el plástico. Al final de la corrida bajó mucho la temperatura.
Brindis. Debutó en Sevilla el rejoneador Roberto Armendáriz, que antes de comenzar su labor dejó el sombrero en el centro de un montículo de albero. Andrés Romero brindó a su madre el sexto, que se encontraba en el tendido 3
Luces. Se encendieron los focos de la plaza en el cuarto. La corrida fue más larga de lo habitual en estos festejos de rejones. Duró dos horas y media.
Música. Dijo alguien que lo mejor de las corridas de rejones es que la banda de Tejera interpreta multitud de pasodobles. Hasta veinte diferentes tocó en la tarde de ayer para regocijo de los melómanos.
Ya empezamos con el cante. Otra moda que debe extinguirse en la plaza de toros de Sevilla es la del cante a los toreros. A Romero le cantaron desde una grada de sol antes de comenzar su labor. Está prohibido el cante.
Servidor y fotógrafo. El rejoneador Armendáriz tenía un servidor de banderillas que al mismo tiempo hacía fotos. Fue llamado al orden por el delegado gubernativo y hubo sus más sus menos.
Cuadrillas. En las corridas de rejones las cuadrillas brillan menos, pues se limitan a algunos capotazos en los momentos en los que los caballeros cambian de caballo. Ayer cumplieron sin más.
La grada de los niños. Andrés Romero había invitado a un grupo de niños que se situaron en la Grada Alta del 12. Como es natural fueron sus incansables animadores en todo momento.

29 marzo, 2016

Sangre en el ruedo y olvido lamentable

- Antonio Jiménez ‘Lili’ sufrió una grave cornada en el cuarto, que le cogió a la salida de un par de banderillas. Quince centímetros y la safena tocada. Pasó al hospital Santa Ángela de la Cruz.
- No hubo minuto de silencio en memoria del periodista Fernando Carrasco. Fue lamentable que se olvidaran de ese detalle, más cuando se antes se hizo con otros periodistas y personajes sin la entidad del compañero fallecido.
- Alfonso Barroso se agarró muy bien en el quinto y logró que la cabalgadura no fuera derribada. Entre los banderilleros, valiente Rafael Rosa, que saludó tras las banderillas del segundo.
- Saludos tras el paseíllo ante la ovación de la plaza a la terna, aunque era evidente que estaba dirigida a Morante.
- Canorea volvió a salir a relucir. Uno dijo aquella ya tan manido de «Canorea, parce que compras los toros en los chinos». Aunque se ha ido, Canorea sigue, y seguirá, presente.
- El tercero se lesionó tras el segundo puyazo y fue devuelto con acierto por el palco. Las entradas son caras como para dejar al público con un toro menos.

09 febrero, 2016

Sevilla vuelve a tener protagonismo

La Feria de Sevilla volverá a adquirir gran prestigio durante la actual temporada. Los carteles anunciados contienen argumentos para que el aficionado vuelva a la Real Maestranza con ilusión. Es cierto que algunos aspectos podrían ser más novedosos, como las ganaderías o la obstinación de las figuras en arroparse sin dejar que entren toreros nuevos, pero hay que admitir que el ambiente taurino sevillano será muy diferente este año al que hemos vivido en las dos últimas temporadas.

Recompuesta la relación entre las figuras y la empresa Pagés, una vez que éste quedó reducida a uno solo de sus componentes en la figura de Ramón Valencia, desaparecido el llamado G-5, la Maestranza volverá a acoger a toreros como El Juli, Morante, Perera y Talavante. Se esta forma, el torero de La Puebla se postula como el heredero de aquellos otros toreros – Curro, Ordóñez, Pepe Luis – que se anunciaron en cinco tardes en la Feria de Abril para llevar el peso del ciclo. Es el paso adelante que hace tiempo le pedíamos a Morante, que cuando va a comenzar su temporada número 20 como matador de toros –tomó la alternativa a mediados de 1997 – apenas tiene una Puerta del Príncipe en su esportón y pocos triunfos de clamor para convertirse en el torero de Sevilla, algo a lo que está destinado por su genial estilo torero. Su apuesta es bienvenida. Más vale tarde que nunca. 

Manzanares vuelve a Sevilla tras su salida del grupo. Sabe que la Maestranza le quiere y se debe a su afición. Ahora solo falta saber qué torero pisará el ruedo maestrante. El Juli torea dos corridas amparado en Morante. No ha pedido la de Miura, en la que estaba anunciado en 2013 cuando sufrió la brutal cornada del viernes de feria. Hubiera sido todo un detalle. De alguna forma, El Juli le debe una de Miura a Sevilla. Que Talavante solo toree la de Resurrección parece muy poco. El caso de Perera puede ser diferente. Actúa junto a Morante y El Juli y así se asegura el lleno en los tendidos. Será la primera plaza de primera que pisará tras su tremendo percance del pasado año. Castella amplía su presencia en la Feria como consecuencia de su buen estado de forma.

La irrupción de toreros como López Simón, Roca Rey, Adame, Garrido, Paco Ureña y Morenito de Aranda se refleja en los carteles de forma diversa. En este sentido, algunos carteles siguen muy cerrados y solo se admite la entrada de un torero nuevo, o ninguno como ocurre en la de Victoriano del Río, de forma que hubiera sido un acierto anunciar a una figura con dos nuevos. En los carteles falta la competencia directa entre los toreros llamados emergentes. Roca Rey, López Simón y Garrido no se verán las caras en el ruedo. Se ha perdido la oportunidad de dar un paso adelante y anunciarlos juntos.

La ausencia de Ferrera por lesión es una mala noticia. El detalle de que toreros como Perera, Talavante o Ponce solo vengan a una corrida, junto con la desgracia del torero ibicenco, ha dejado hueco a cinco jóvenes sevillanos, que de otra forma lo hubieran tenido muy complicado. El Cid torea dos tardes y se borra de Victorino. Escribano vuelve a Victorino y Miura. No es lo que le apetecía al torero de Gerena, pero también es verdad que si mantiene su entrega en este tipo de corridas puede encontrar un camino que le dará prestigio ante la afición y buenos dividendos. Daniel Luque se queda en una sola presencia. Es alentador que David Mora esté en los carteles. Sabe a poco la única corrida para Diego Urdiales. No se entiende bien lo de Miguel Abellán y es bienvenido el cartel de Miura con Rafaelillo, Castaño y Escribano. 

Las ganaderías, ya conocidas desde Navidad, son las que exigen las figuras. Aquí es preciso advertir que muchas de ellas han cosechado sonoros fracasos en esta misma plaza. Es necesario abrir el abanico ganadero para que otros encastes puedan lidiar en la Maestranza. Y también sería bueno que las figuras, tanto las consolidadas como las emergentes, lidien corridas de toros poderosas y encastadas. Es lo que se ha dado en llamar gestos. Después del fallido intento de El Juli con Miura, es algo que parece una quimera.

San Miguel sigue el patrón de la Feria con carteles de dos figuras y un torero nuevo. Se deja un puesto en la corrida de Alcurrucén que parecía destinado a Diego Urdiales. No pare acertado dejarlo sin cubrir. En cuanto a las novilladas del abono, con seis festejos es imposible que puedan torear los sesenta que han pedido hacerlo. Es una injusticia que Miguel Ángel Silva, una oreja en la del Conde la Maza en 2015, se haya quedado fuera de los carteles.

En definitiva, una feria atractiva que debe llenar la plaza en seis o siete tardes. Morante carga con el peso de una Feria en la que deberían haberse abierto los carteles para que los nuevos diestros compitan entre ellos. La empresa ha hecho un buen trabajo, a pesar de estos detalles, que tendrá su recompensa si el abono, como mínimo, se duplica. Es un año en el que Sevilla vuelve a su sitio. Sin embargo, en el futuro los carteles sevillanos deben ser más rompedores: ganaderías diferentes, gesto de alto nivel y carteles que permitan la competencia en el ruedo

La mejor información taurina en http://sevillatoro.es/

18 diciembre, 2015

La integridad de Pepe Limeño

Año 1971. Feria de Abril de Sevilla. Día 22 de abril. Corrida de toros de lujo el jueves de farolillos con toros de Manuel Arranz y un cartel que anuncia a Limeño, El Cordobés y José Luis Parada. Tarde gris y fría. Limeño pasaporta dos toros fuertes, los dos de mayor peso. No ocurre nada relevante.  El segundo, en palabras de los revisteros de entonces, era de borreguil docilidad. El fenómeno le corta la oreja. El quinto es protestado por falta de trapío. Se devuelve después de ponerle banderillas. Parada deja el perfume de su toreo elegante y corta una oreja al tercero y no remata con la espada una gran faena al sexto. Una corrida, en apariencias, normal.

Al día siguiente Pepe Limeño acude a recoger la Oreja de Oro de la Asociación de la Prensa como triunfador de la feria del año 1970. Era su tercera de Oreja de Oro consecutiva. Cuando habló para agradecer el premio, de manera inesperada y sorprendente, anuncia que se retira de los toros.

¿Qué había ocurrido? Pepe Limeño llegó al hotel muy afectado. No podía entender cómo en el mismo lote habían caído los dos toros más fuertes del encierro. Uno de sus banderilleros le sacó de dudas y le confesó algo insólito: No había habido sorteo. Pepe Limeño se percató que su lucha es imposible. Llevaba cuatro salidas por la Puerta del Príncipe en los tres últimos años y apenas había podido torear en las ferias. No había hecho el paseíllo en San Isidro en su carrera taurina desde que en 1960 Diego Puerta le otorgara la alternativa en la Maestranza. Y en esa lucha tremenda, llega este incidente como prueba del mando de un torero, El Cordobés, que se salta todo lo reglamentado con el permiso de la autoridad, y se encuentra con el atropello de que ha salido a torear sin que las reses se hayan sorteado. 

Limeño, por dignidad, se marcha de los toros. Dejó de torear la corrida de Miura del día 25. Como los designios divinos son inescrutables, ese día fue vital para Ruiz Miguel que le cortó las orejas y el rabo a un toro de la divisa de Zahariche.  

Limeño no se fue del todo. Ese mismo año toreó una con El Cordobés en su tierra natal. Tenía la promesa de al menos veinte festejos abriendo cartel. Solo lo hizo en una corrida y fue para apoyar  la entrada en su propia tierra sanluqueña de la gran figura de la época.

Ahora que se ha muerto, bueno es recordar este pasaje, que nos habla de un tío íntegro que dejó su profesión ante el atropello de la figura. No es nuevo. Ha ocurrido siempre. El atropello sigue en nuestros tiempos, lo que ocurre es que no hay toreros como Limeño que lo denuncian. Porque Limeño, a pesar de los consejos para que se callara, lo contó a quien quiso escucharlo.

La vida fue generosa con Pepe. Fue una persona como la copa de un pino. Siguió en el mundo del toro como un veedor excepcional. Y así ha sido siempre hasta hace muy poco tiempo. Nos queda su calidad humana. Nos quedan sus triunfos en Sevilla. Nos queda su integridad personal.

Más futuro que presente

La temporada taurina de 2015 se presenta inquietante. Los dos líderes, Morante y Roca Rey, andan algo precavidos. Morante debe superar sus p...