23 enero, 2014

A la espera del siguiente comunicado

Ayer llegó el comunicado de Miguel Ángel Perera donde aflora una tremenda animadversión contra la empresa Pagés. Ha hecho bien en desahogarse, porque el comunicado anterior de Manzanares no era muy convincente, más bien lo dejaba en mal lugar, ya que dejar de torear en Sevilla solo por solidaridad no parecía suficiente. Perera tiene motivos y los ha sacado a la superficie. Es algo novedoso, porque muchas de las cosas que cuenta son prácticas comunes en el toreo, aceptadas por todos los protagonistas y que nadie solía contarlas, simplemente porque nadie estaba libre de pecado. Por ejemplo, habla de rebaja de honorarios, algo que es muy feo, pero todos saben que en el toreo es una costumbre que, aunque de ética discutible, se aceptaba sin que nadie lo denunciara. Y menos las figuras, porque el recorte de los dineros es la consecuencia del escaso tirón taquillero del diestro rebajado. Si Perera vetara a todas las empresas que le han pagado menos de lo acordado en principio, tal vez torearía en pocas plazas. Pero es un comunicado valiente y se ha publicado.
 
Ahora estamos a la espera del siguiente mensaje. El Juli ha prometido el suyo en breve. Pero quien debe salir al escenario es la empresa Pagés. Se le ha señalado con el dedo y es probable y deseable que tenga argumentos para defenderse. Si calla es que no tiene nada que contestarle al torero extremeño y ante la opinión pública supone que acepta lo que ha denunciado. Debe por tanto dar una respuesta para rebatir las acusaciones de Perera, que van en dos líneas. Debe contar los motivos por los que no contrató al torero en 2009 y en 2012 cuando le había prometido lo contrario; también debe explicar lo del recorte de honorarios. El resto del comunicado de Perera son reflexiones personales sobre la actitud de la empresa ante la Fiesta y ante su persona.
 
El resumen de todo es que el embrollo sube por momentos. Vuelvo a recordar que la Real Maestranza, propietaria de la plaza de toros, no va a emitir ninguna opinión sobre este conflicto. Quienes opinan que la pelota está en el tejado de la entidad no la conocen. Tienen un contrato con una empresa y lo van a respetar por encima de todo. Así que ya solo queda esperar el siguiente comunicado. Todo es algo muy penoso y triste, aunque a los medios y comunicadores nos está dando un juego excelente en este invierno. Lo más triste es que todo esto hace daño a la Fiesta y perjudica a la afición de Sevilla. El diálogo y la comprensión es una cualidad humana para resolver los más enconados conflictos. Si dos partes desean la paz, la paz es posible. Que lo piensen los dos bandos. 
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20 enero, 2014

Manzanares se vuelve solidario

Decíamos que la nota de Canorea podía no ser suficiente. No lo ha sido. A los toreros se les ha pedido diálogo. No hay nada. Silencio, roto por Manzanares porque su caso es el que menos se entiende. Es un torero mimado en Sevilla; ha triunfado a lo grande en su plaza; una plaza en la que ha sido contratado por la empresa Pagés que le ha pagado lo convenido. El torero lo ha dicho: la empresa Pagés lo ha respetado. Pero José María se une a sus compañeros porque opina que otros han sufrido la falta de respeto de esta empresa. Y por solidaridad con ellos renuncia a Sevilla, aunque admite que le resulta doloroso. Suena a justificación sin argumentos. Pero hay que aceptar que su salida a la palestra es la primera opinión del grupo de los cinco toreros (me niego a llamarlos figuras porque los cinco no lo son) con un intento de explicación. Supone, a efectos prácticos,  la declaración de los cinco. Ninguno va a torear este año en Sevilla. Si no lo hace el que debería hacerlo, no lo harán los demás. Mientras, por ahí sigue la rumorología aportando datos del origen de la rebelión, allá por tierras mexicanas.
 
Hay que aclarar algunas cosas. La Real Maestranza no se va a pronunciar. Es algo que sabemos quienes conocemos bien a la entidad. Han hablado con la empresa, le han pedido que si podían que arreglaran el entuerto, pero que la respaldan porque hay un acuerdo privado firmado.
 
La empresa ya sabe lo hay. Debe hacer unos carteles lo más atractivos posibles. No hay otro camino. Con imaginación hay que confeccionar unas combinaciones que lleven gente a la plaza. Es necesario bajar los precios de las entradas, y por tanto del abono, para que la gente se ilusione con acudir al coso.
 
Y pudiera ocurrir de esta Feria de 2014 surjan toreros nuevos que pueden llenar de esperanzas al aficionado. Y puede ocurrir que alguno de los disidentes se arrepienta de haberse sumado a este grupo.
 
Hay un detalle más. Quienes lo confunden todo piensan que estar en contra de la postura de los toreros supone un apoyo incondicional a la empresa. Están muy equivocados. Basta leer los textos de opinión de muchos críticos sevillanos, que ahora no entienden la actitud de los toreros, pero que han sido duros y exigentes con la empresa en muchos momentos. Se conoce que se habla con poco conocimiento de causa. En la vorágine de las redes, siempre con el anonimato por soporte, se han escrito verdaderas barbaridades. No merece la pena decir casi nada. Pero hay cosas que claman al cielo. Lo primero es dar la cara. Segundo, saber de lo que se está hablando. Tercero, no difamar. La prensa sevillana es como todas, es decir que hay distintos tipos de analistas y críticos, pero hay algo que no ocurre porque es imposible. Hablar de callejones y comidas es un disparate. La prensa sevillana no entra nunca en el callejón. Salvo la comida comunitaria de noviembre, se puede asegurar que no hay comilonas.  Ni en la presentación de los carteles invita ya la empresa, como hacía en su tiempo Diodoro Canorea ¡Hasta dónde pueden llegar las ganas de difamar desde la oscuridad del anonimato!  
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16 diciembre, 2013

Canorea tiende una mano

Tras el comunicado de los cinco toreros, algo desproporcionado si solo es por la rueda de prensa de Sevilla, la empresa Pagés, por medio de Eduardo Canorea ha emitido otra nota en la que intenta que las aguas vuelvan a su cauce. Insiste en los delicados momentos que vive el toreo, pide diálogo a todos y se disculpa con José Tomás por mandarlo a torear al Senegal. Es algo, no mucho, pero algo.
 
Supone una recogida de velas discreta que puede ser suficiente para que las figuras retiren su declaración de no torear en la Maestranza. O puede que no sea suficiente. Sea como sea, ahora lo deseable es que esas figuras contesten si les parece bastante la nota de Canorea.
 
Si la decisión de los toreros es por la rueda de prensa, debería ser suficiente para recoger velas y sentarse a buscar lo mejor para este enfermo que es el toreo. Sin embargo, que cinco matadores tan bien tratados en Sevilla pidan la expulsión de Pagés obliga a pensar que hay algo más detrás de todo este embrollo.
 
A pesar de la declaración de Canorea, mucho me temo que consideren que no es bastante. Su petición a la Maestranza fue tajante: Fuera la empresa. La Maestranza ha maniobrado, pero no va a salir al ruedo con comunicados; tampoco va a expulsar a la empresa Pagés mientras haya contrato en vigor. Así las cosas, se impone una declaración del quinteto sobre si se mantiene en su postura inicial o hay ya margen para encauzar las cosas.
 
Al margen de todo ello, en la primitiva nota de boicot a la plaza hay dos aspectos que deben analizarse. El de la falta de respeto por los toreros y sus representantes debe quedar ya atenuado con la declaración de Canorea. Sin embargo, ¿Qué significa eso de que hay que expulsar a Pagés para que la plaza recupere su identidad? ¿Tienen autoridad estos jóvenes toreros para hablar de la identidad de la Maestranza?

La identidad de una plaza es la suma de muchos detalles, y lo imprime fundamentalmente su público. ¿Alguien cree que la plaza de Sevilla ha perdido la identidad de siempre? Si la ha perdido, cosa que no creo que haya sucedido, ha sido por la natural consecuencia de un estado de cosas que ahora pintan mal para la tauromaquia. ¿Y en esa identidad clásica no tiene nada que ver la empresa Pagés? ¿Ya no le vale Canorea a Manzanares, cuando ha sido parte esencial en su colocación como figura por sus éxitos en Sevilla? ¿Qué facturas intentan cobrarse ahora otros toreros al cabo del tiempo?
 
Son muchas cosas en el aire que poco a poco se irán aclarando. Ahora lo que interesa es saber si esta tormenta amaina y se puede anunciar que la Feria de Sevilla de 2014 contará con los mejores toreros del escalafón. Otra cosa sería un desastre para todo el toreo que traerá consecuencias muy negativas. Y no es un buen momento para tirar piedras contra un edificio casi en ruinas.
 
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Un pulso fatal para la Fiesta

El mundo de los toros se agitó de forma violenta el pasado jueves, cuando se conoció el comunicado de cinco de las máximas figuras del escalafón, según el cual se negaban a torear en Sevilla mientras estuviera al frente de la misma la empresa Pagés. Esta notificación fue enviada a la propiedad de la plaza, la Real Maestranza de Caballería, y a los medios de comunicación. Esta nota, sin firma, representaba a los diestros El Juli, Morante de la Puebla, José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante. Según el mismo, la decisión solo pretende que la plaza recupere su identidad y que se respete a los toreros y a sus representantes.

Era el final de un contencioso que ya había tenido otros escarceos previos entre la empresa Pagés y algunas de estas figuras. Hay que remontarse al año 2012 cuando se formó el llamado G-10, que agrupaba a los toreros más importantes del escalafón. Este grupo trató de defender sus intereses ante las empresas y la televisión a través de la asesora ASM. Aunque el G-10 fracasó, el grupo dejó claro que sus intereses trataban de controlar el mundo de los toros, sobre todo a las empresas más influyentes. Ese año, El Juli y Perera, ambos con apoderados independientes, no vinculados a empresas, fueron los más castigados. Al final, los propios empresarios denunciaron a ASM a través de su patronal ANOET y la desbandada fue general. Sin embargo, la guerra estaba abierta.

Cuando la crisis llegó

A esas alturas, la crisis económica había incidido de forma brutal sobre la Fiesta. El número de espectadores bajó de forma notable, lo mismo que el número de festejos. En Sevilla ya en la temporada de 2013 se redujo el número de corridas y novilladas durante la temporada. Todos los sectores eran conscientes de que era necesario bajar el precio de las entradas, para lo cual era primordial disminuir los costes de la organización de los espectáculos taurinos, que por otra parte se vieron grabados de manera fulminante por los impuestos. Esta reducción de costes obligó a las empresas a pagar menos a los ganaderos y a los toreros. También era de dominio público que las entidades propietarias de las plazas debían reducir los ingresos por el arrendamiento, algo bastante difícil y que sólo se ha cumplido en algunos cosos como La Malagueta.

La patronal de los empresarios se ha quejado de forma reiterada de la imposibilidad de hablar con las figuras del toreo. A otros matadores se les bajó su cotización, pero el escollo eran los que están en la cumbre y tiene mayor tirón taquillero, tales como Manzanares, El Juli, Morante y otros. Las exigencias de estos diestros, ya por los emolumentos, por el tipo de ganado, las fechas o la obligación de agruparse para torear juntos se convirtieron en un caballo de batalla que los empresarios querían abordar. Pasada la corrida del Domingo de Resurrección de Sevilla de este año 2013, uno de los gerentes de la plaza, Ramón Valencia, además de recordar que habían perdido 96.000 euros con el cartel de no hay billetes y Morante, El Juli y Manzanares sobre el ruedo, dijo públicamente que "los toreros no se han dado cuenta de la situación actual".

Sevilla bajó el número de espectáculos, igual que otras plazas. El año 2013 fue malo sin paliativos para las empresas taurinas. Los toreros que han firmado el comunicado actuaron en Sevilla de forma ventajosa con varias contrataciones, algunas como la de Manzanares para lidiar seis toros en solitario. A todos se les pagó de manera puntual. Incluso cuatro de ellos fueron invitados, y aceptaron, a torear el festival del 12 de octubre a beneficio de la Cruz Roja y el Banco de Alimentos, después del cual han recibido una notificación detallada de los ingresos y los gastos, así como el destino de los beneficios.


Las quejas de Canorea y Valencia

Y así se llegó a la rueda de prensa del 28 de noviembre en Sevilla, en la que los dos gerentes, Eduardo Canorea y Ramón Valencia, volvieron a insistir en la necesidad perentoria de bajar los costes para poder vender entradas más baratas. Señalaron como responsables de la imposibilidad de bajar los costes a las figuras, a quienes acusaron de no hablar con los empresarios desde un año y medio atrás. Los argumentos volvieron a ser los ya conocidos. Acusaron a los toreros de no bajar al ruedo de la realidad. Recordaron que no quieren hablar con sus representantes, porque son toreros retirados que no conocen a fondo el momento tan delicado que atraviesa la Fiesta. Las opiniones de Ramón Valencia y Canorea se difundieron por todo el toreo de forma rápida y profunda. Nada nuevo en el fondo, aunque siempre con las formas más expresivas de Canorea.

De cualquier forma, en esta rueda de prensa no se ofendió a ningún torero. La frase más llamativa fue la que hizo referencia a José Tomás, de quien dijo Canorea que si quería llevarse la recaudación que se fuera a torear a Senegal. En la misma, los empresarios sevillanos señalaron la necesidad de que las entidades, ya sean públicas o privadas, se adapten a la realidad actual en los arrendamientos de las plazas. Sin ninguna duda, era también un mensaje para la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que recibe aproximadamente el 25% de todos los ingresos que genera la explotación de la plaza.

A raíz de estas declaraciones se ha producido el comunicado de los cinco toreros en el que se niegan a torear en Sevilla si deben ser contratados por la Empresa Pagés. En un envite brutal, inesperado, un pulso tremendo, que ha conmocionado al toreo. Ahí es nada. Las figuras que llenan las plazas no quieren a la empresa Pagés al frente del coso.

Distintos escenarios

El órdago tiene ahora distintos escenarios. De un lado la propiedad de la plaza, la Real Maestranza de Caballería, que ha sido receptora del comunicado. Ya ha trascendido que no habrá declaraciones públicas de esta entidad. Es algo previsible porque la Maestranza no se manifiesta casi nunca en los medios. Se espera que haya un encuentro con la empresa. Sería una sorpresa todo lo que no fuera el respaldo total a Pagés, arrendataria del coso, que cumple de forma rigurosa con sus obligaciones con la casa maestrante, y que tiene un contrato duradero por varios años. La empresa Pagés ha cumplido 80 años al frente de la plaza de Sevilla. Si se produce este respaldo maestrante, es probable que la empresa emita un comunicado público.

Los toreros que boicotean a la empresa Pagés se han propuesto no hablar, de momento, de este tema. Tampoco sus representantes, aunque hay salvedades. El apoderado de El Juli ha comentado a nivel privado que "es la respuesta a la falta de respeto de la empresa para con los toreros". Ninguno ha dicho nada. Hay casos llamativos, como el de Toño Matilla, apoderado de Manzanares y miembro de la patronal de empresarios ANOET. Su postura es delicada. Se rumorea que sus días junto a Manzanares pueden estar contados. Es más, se ha dicho que el próximo apoderado del alicantino podría ser Rivera Ordóñez, actualmente retirado de los ruedos.

Los empresarios sevillanos no quieren hacer ninguna declaración pública de momento. A nivel privado han manifestado su tranquilidad y han dejado claro que lo comentado en la rueda de prensa es algo que ya le habían advertido en numerosas ocasiones a los toreros, insisten en que no hubo ninguna ofensa personal y que pidieron diálogo con los interesados, no con sus representantes que no se ponen en la actualidad el traje de luces.

En el horizonte hay una reunión de ANOET donde es posible que se produzca alguna reacción conjunta de los empresarios contra los toreros firmantes. Esta reunión se producirá en pocos días y ahora parece una cita clave para conocer algo del futuro. A nivel privado han sido muchos empresarios los que se han apresurado a solidarizarse con Valencia y Canorea. Un respaldo oficial sería clave para lo que puede ocurrir en el futuro. Sin embargo, no parece que todos los empresarios estén dispuestos a tomar medidas coercitivas contra los toreros si no se levanta el veto a Pagés. Alguno podría pescar en río revuelto y Sevilla es una plaza apetecida por todos.

Pase lo que pase, este boicot de cinco toreros es una noticia trascendental para el futuro de la Fiesta. Cuando se pedía unidad y diálogo ante un futuro muy negro, llega este cisma. Nada podrá ser ya igual en las relaciones entre estos matadores y la empresa de la plaza sevillana. No es una buena noticia. En los próximos días pueden seguir surgiendo noticias.
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01 diciembre, 2013

Un genio de ochenta años



Curro Romero cumple ochenta años. La Fiesta de los toros rinde homenaje de admiración con motivo de esta celebración a uno de los toreros de mayor personalidad que han pisado los ruedos. Son ochenta años de vida torera de uno de los diestros más personales del siglo XX. Todavía nos acordamos como si fueran muy recientes sus últimas temporadas en las postrimerías del siglo pasado. Curro Romero es historia viva del toreo para muchos de los aficionados de nuestro tiempo. Ese genio llega  a la cifra redonda de ochenta vigorosos años en perfecto estado de salud.
 
Curro Romero ha sido un mito taurino para Sevilla y, seguro estoy, para todo el universo del toreo. Los motivos por los que su personalidad ahondó tanto en la sensibilidad de los aficionados, siendo como era un torero de contadas tardes buenas, es un misterio que se ha tratado de desentrañar por plumas eminentes que lo han conseguido solo en parte. Sus días de plenitud no tenían discusión. Se juntaban el porte torero, el empaque, la elegancia, la torería en los gestos, todo en Curro, tanto en la las tardes de gloria como en las de infierno, eran de torero grande. Su tauromaquia, corta en cuando a las suertes, fue intensa. Muy pocos matadores han interpretado el lance a la verónica como el Faraón de Camas. Su toreo de muleta conjuntaba los aromas del arte profundo y clásico con ese toque de gracia venida del cielo, como cuando remataba las tandas con sus trincherillas, kikirikíes, los de la firma o desplantes. Curro, por fortuna, sigue dando lecciones de torería después de dejar los ruedos.
 
Curro ha sido el torero de la verdad. Toda su tauromaquia ha estado presidida por la sinceridad, manifestada por la forma de plantar cara al toro al que le vislumbraba posibilidades, al que desde el principio le ofrecía la capa para dibujar algunas de las verónicas más portentosas de la historia del toreo. Curro tenía una visión inmediata de su toro, mucho antes que los demás toreros y, por supuesto, que los públicos, que se mostraban sorprendidos porque el de Camas se pusiera a torear a reses que no habían hecho nada bueno de salida. Al contario, se inhibía cuando la impresión general era que el toro era posible. Esa verdad tenía su continuidad en la muleta, con la que el torero huía de la especulación y probaturas. La muleta por delante y a torear, si esa tarde Curro estaba bañado por la magia de la inspiración. Del toreo de Curro se ha dicho todo. Era un artista consumado, toda su tauromaquia estaba impregnada de un aroma especial, el aroma a Romero.
 
Curro fue un torero valiente. Sí, valiente. Hay que ser muy valiente para torear citando en el sitio de la verdad, siempre con una muleta pequeña, a pecho descubierto y con los pies enterrados en el albero. Es por ello que un torero de su corte ha sufrido cornadas muy graves. Cuando se torea de verdad, los toros cogen.
 
También ha existido el matador que en muchas ocasiones se mostraba impotente ante toros que parecían que tenían mejor faena. Eso es algo propio de los artistas. Es lo que se ha tratado de contar como la llegada o no de la inspiración, un conjunto de detalles que en estos toreros especiales modificaban su actitud en la plaza. Curro pertenece a esa raza de toreros del todo o la nada, y sanseacabó, como le gusta decir al propio Faraón. La realidad es que su arrolladora personalidad nunca dejó indiferente a nadie. Por eso era el torero preferido de Sevilla, donde la afición le siguió siempre de forma incondicional, lo mismo que en tantas otras plazas, porque nunca se sabía cuando saltaría la chispa de la faena antológica para la historia. Y entre la gloria de su toreo mágico y el infierno de sus tardes de fracaso, la permanente presencia de sus incondicionales que pasaban del lamento por no poder contemplar sus maravillas, a declarar rápidamente que allí estarían el próximo día para volver a verlo, aunque solo fuera haciendo el paseíllo, que era toda una declaración de intenciones cercana a una devoción especial que siempre acompañó a este genio.
 
Ya no quedan toreros como Curro Romero. Ni por su esencia ni por su fondo. Curro ha sido el torero de Sevilla, tal vez el último torero de Sevilla, mimado y exigido, seguido hasta aguantar más tardes malas que buenas. Curro sigue en Sevilla, porque a las puertas de su plaza de toros le levantó un monumento para que quedara constancia de la simbiosis perfecta entre un artista y su pueblo. Larga vida a Curro Romero. Felicidades
 
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30 septiembre, 2013

San Miguel desastroso en la Maestranza

En la previa de San Miguel decíamos que era un ciclo de lujo. Ciertamente lo era. Lo que pasa es que los resultados han sido de espanto. Ha sido un San Miguel con tres corridas en las que sólo ha habido un torero firme y triunfador: Miguel Ángel Perera. Todos los demás, bien por sus defectos o por culpa de los toros, salen del ciclo devaluados. No todos por igual, porque a estas alturas algunos como Morante o El Juli están por encima de un fracaso o un triunfo.
 
La corrida de Pereda, con un cartel de dos diestros con poca fuerza en los despachos, estuvo mal presentada. En este caso la autoridad no hiló muy fino. Ni Nazaré ni Jiménez Fortes pudieron superar la adversidad del mal juego. Cuando se está sin contratos hay que empujar algo más.
 
En la de los toros de García Jiménez, flojos y descastados, se esforzó mucho El Cid, que encontró el cariño del público, pero fue Perera quien en sus dos toros dejó claro que su buena temporada no ha sido producto de la casualidad. Estuvo firme, inteligente, valiente, todos los calificativos se quedan cortos ante su demostración ante reses de tres al cuarto. Castella siguió con su particular naufragio en la Maestranza.
 
Era difícil que saltara al ruedo una corrida de menos clase que la de Pereda o Matilla, pero con los toros de Juan Pedro Domecq todo es posible. Una corrida bien presentada, aunque sin fondo, hundida, posiblemente enferma, en fin, un desastre con la plaza llena y a la espera de presenciar una tarde gloriosa.
 
Morante se lució con el capote y no pudo hacer nada más. La Maestranza se resiste al de La Puebla. El Juli no pudo dar ni un pase bueno a sus toros. Talavante se entonó con el sobrero tercero, único que aguantó una faena completa. Correcto sin excesos el extremeño.
 
No caben paños calientes. Ha sido un ciclo con muchas carencias. Por un lado por la presentación de algunos toros con la permisividad de la autoridad. De otro, porque las tres corridas han sido un desastre en cuanto a bravura, casta y fuerzas. Y finalmente, porque solo Perera logró entusiasmar al aficionado. Lo malo es que el domingo, con la plaza llena, el festejo fue muy malo. Era un buen día para que la Fiesta de los toros se viniera arriba. En definitiva, del lujo a la miseria solo hacen falta tres días y algunas ganaderías en penoso momento. Pereda, mal; García Jiménez, sin méritos para estar en Sevilla, y de Juan Pedro algunos ya están más que hartos. Tampoco se puede considerar por tanto que sea una sorpresa el juego de las reses.
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27 septiembre, 2013

San Miguel de lujo en la Maestranza

Durante el fin de semana, la plaza de toros de Sevilla se convierte en protagonista del panorama taurino con la llegada de los festejos de San Miguel Se trata de un ciclo clásico en la plaza de toros de Sevilla, si bien no hay una correspondencia con ninguna feria como ocurría en otro tiempo. Los festejos taurinos de septiembre por San Miguel se han llenado de acontecimientos, como la alternativa de Joselito El Gallo en 1912; el triunfo enorme de Chicuelo en 1924 al cortar las orejas y el rabo a un toro;  la alternativa de Diego Puerta, ya en tiempos más recientes, o la segunda Puerta del Príncipe de Emilio Muñoz en 1995; la despedida de Espartaco en 2001, o los seis toros que lidió El Cid en 2006 con salida por la del Príncipe.
 
Llega San Miguel en un momento muy oportuno. La plaza de toros de Sevilla está cerrada desde finales de julio, cuando finalizaron las novilladas de promoción. Entre los aficionados hay hambre de toros. Los tres festejos que se anuncian están incluidos en el abono, lo que garantiza una buena asistencia, al margen de que los propios espectáculos tengan un notable interés, sobre todo la corrida que cerrará el ciclo el domingo con la presencia de los dos toreros de mayor impacto del momento: Morante de la Puebla y El Juli.
 
En los carteles son todos los que están. De los que faltan, en el caso de Manzanares ha cortado ya la temporada en festejos mayores (sí actuará en el festival del día 12 de octubre en la Maestranza). No se incluye a uno de los triunfadores del año: Iván Fandiño.
 
El mano a mano entre Antonio Nazaré y Jiménez Fortes, programado en el mes de febrero, no ha perdido interés. Son dos toreros que buscan la gloria por el triunfo en los ruedos. Se las entenderán con una corrida de Pereda, una divisa que guarda sus toros de plazas de primera para finales de temporada. Está también anunciada en Madrid. Ambos diestros han realizado una temporada aceptable. En el caso del sevillano, una vez más con menos corridas toreadas de los que por sus triunfos hubiera merecido. El malagueño ha seguido en su línea, interrumpida por algunos percances que le dejaron fuera de muchas ferias, entre ellas las de Málaga.
 
En la corrida del sábado se lidiarán toros de García Jiménez, familia Matilla, por El Cid, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. No lidia mucho en Sevilla esta divisa. Tampoco tiene una historia relevante en la plaza de Sevilla. Es toda una incógnita. El Cid, como ocurre en los últimos años, ha realizado una temporada de menos a más. El indulto en El Puerto de un toro de Buenavista marcó su punto culminante. Todavía logró indultar a otro astado en Baza.
 
Sebastián Castella ha realizado una temporada regular y de tono medio. De su capacidad siempre se puede esperar una buena tarde de toros. En el caso de Perera, es uno de los mayores alicientes de San Miguel porque su temporada ha sido muy buena. Ha mantenido un buen tono, al principio oscurecido por los fallos con la espada, pero al final con triunfos resonantes que le han consolidados como uno de los triunfadores al año. Viene a Sevilla rematar su año.
 
La corrida del domingo 29 es la estrella de San Miguel. Se lidian toros de Juan Pedro Domecq, otra incógnita después de un año con muchos altibajos. Morante, El Juli y Talavante llenarán la plaza. En el caso del primero, porque se ha convertido en el gran suceso artístico del toreo actual. Morante es distinto a todos. Su vuelta a los ruedos después de la cornada de Huesca ha sido para confirmar su calidad. En plazas como Ronda y Logroño bordó el toreo. De Morante se espera una Puerta del Príncipe. La expectación es tan grande que se espera que se coloque el “no hay billetes” en las taquillas de la empresa.
 
El Juli vuelve a Sevilla después de la cornada de la Feria, la que le impidió torear la de Miura. Su año ha sido regular y brillante. Su ambición le hará salir a por todas. Remata Alejandro Talavante, otro torero en la las alturas pero de nivel menor que sus compañeros. Sevilla es una plaza propicia para el extremeño. Su año quedó marcado por el fracaso con los seis de Victorino en Madrid, algo que lavó en parte con una Puerta Grande posterior. El año ha sido muy desigual. A veces parece que Talavante no sabe qué tipo de toreo es el que le gusta practicar.
Son tres carteles de un enorme atractivo para que la afición aproveche estos últimos coletazos de la temporada. Con estos toreros, y salvo que el comportamiento del ganado sea un desastre, seguro que habrá noticias buenas sobre el albero de la Maestranza.
 
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Más futuro que presente

La temporada taurina de 2015 se presenta inquietante. Los dos líderes, Morante y Roca Rey, andan algo precavidos. Morante debe superar sus p...